Ramadán, mes sagrado del Islam

10/05/2019

Francisco Madero Preciado

El Ramadán, mes de las oraciones, el cual inició en este 2019 el 6 de mayo y terminará el 3 de junio. Aunque es el noveno mes del calendario islámico, no necesariamente va con el calendario gregoriano, del primero al último de septiembre. A veces puede empezar los últimos días de agosto y terminar antes de que termine septiembre. Pero cada año va modificándose la fecha al ser un calendario lunar, según las fechas en las que cae el noveno mes islámico, se anuncian las fechas en que se celebra el Ramadán.

La esencia del Ramadán es similar al de una celebración de acción de gracias, pero que dura todo el mes, y la idea es que, mientras el sol brille, no se puede comer, no puedes tener relaciones sexuales, no se ve la televisión, no te dedicas a ninguna otra actividad que no tenga que ver con la espiritualidad.

Al final del día, cuando se pone el sol, rompes el ayuno, primero con una oración, luego con un poquito de agua y dátiles, y después viene una cena.

Con el paso del tiempo esta práctica se ha complicado, porque ésta es previa a la época medieval, donde los tiempos se ajustaban, de alguna manera, para que todos los musulmanes pudieran cumplir con la tradición del Ramadán. Pero la cuestión ahora, en pleno siglo XXI, cómo se vuelve compatible con un mundo que funciona las 24 horas del día, cómo se ajustan los musulmanes a cumplir con el Ramadán.

Además, del gran número de personas que según las estadísticas rondan entre un billón 300 mil, y un billón 800 mil de musulmanes aproximadamente, repartidos alrededor del mundo implica otro reto para esta práctica religiosa.

Por ejemplo, el Ramadán en China, sobre todo en las provincias del oeste, donde hay mucha más comunidad islámica, son reprimidos por el impacto que refiere el ayuno durante todo el mes. Lo que implica una interrupción o perturbación de las actividades normales del comercio, de la industria, de la educación, por mencionar algunas.

Pero para comprender un poco más sobre este proceso podríamos recurrir a cómo el Ramadán se le explica a los niños, en qué consiste, por qué vas a ayunar todo un mes, por qué vas a hacer todas estas cosas.

En el Islam recurren a historias animales para explicar por qué se hace un ayuno tan prolongado. Por ejemplo, los animales que están invernando, desde las ardillas hasta los osos, pasan todo un tiempo sin comer, esperando a que termine el invierno, y luego, rompen su ayuno en la primavera, con las primeras semillas. Incluso recurren a ejemplos como el salmón, que hace esta migración desde el mar, río arriba, para poderse reproducir, durante todo ese tiempo no comen.

Y la idea del Ramadán es precisamente que, durante el ayuno, en estos 30 días, más las 30 oraciones para cada uno de los días, más la lectura del Corán durante todas las noches, hace que sacrifiques tus beneficios materiales para que puedas asimilar con mayor gratitud tus beneficios espirituales.

Entonces, al renunciar a todas estas actividades diarias y matutinas, o mientras brilla el sol, postergas, hacia la noche, primero toda la vida espiritual, socializar, en ese contexto, y esa es la idea. Pero el mundo moderno está, de alguna manera, restringiendo muchísimo estas cuestiones.

Consideremos, por ejemplo, toda la diáspora de musulmanes que están estudiando en universidades europeas o de América, que no son pocos. En mayo estamos a la mitad del año e inicia la parte final del año lectivo, y estar observando al Ramadán, al tiempo que estás empezando los periodos de exámenes en una carrera, es un conflicto tremendo de organización de tiempos.

Durante el día, como musulmán, no puedes beber agua, no puedes comer nada, no puedes tener distracciones materiales, no puedes ir a ver deportes, no puedes ir a espectáculos, entre otros. Lo que implica en muchos casos, para los migrantes musulmanes, no poder insertarse en la realidad de los países que los acogen. Esto es uno de los principales retos que vemos con el tema de los refugiados sirios en Europa por ejemplo.

El Ramadán tiene muchas adecuaciones que realizar a la vida moderna para recordarles, a todos los musulmanes, que no se trata de invertir el día por la noche, es decir, que estén dormidos durante el día para aguantar el ayuno y que luego, en la noche, realicen las actividades propias del día; o que tampoco gasten demasiado dinero en los alimentos con los que se rompe el ayuno porque la idea, es precisamente, solidarizarse con todos los menos afortunados a través del ayuno, y poder asimilar con más espiritualidad todas las oraciones. Es un acto reflexivo de 30 días.

El seguir los lineamientos hoy en día se convierte en algo muy difícil, en la vida moderna, poderlo observar. Incluso con el apoyo de la tecnología moderna, los musulmanes en Indonesia, que es el país con más seguidores del Islam, cuentan con teléfonos celulares especiales para el Ramadán, así como aplicaciones, que les avisa a qué hora deben de orar, les mandan recordatorios de las oraciones, porque cada día tiene una oración.

Esta por ejemplo es la oración del primer día, que correspondió este año al 6 de mayo, día en que dio inicio el Ramadán en el calendario islámico de este año:

Oh, Alá, haz de mi ayuno el ayuno de todos aquellos que también ayunan con sinceridad, y que mis oraciones se sumen a las de todos aquellos que oran con obediencia; despiértame del sueño de los apáticos, y perdona mis pecados, ¡oh, Dios de los mundos!, y perdóname como perdonas a todos los pecadores.

Estás se llaman Duás, duá significa suplica, y ésta es la Duá del primer día. Ésta es la oración con la que se rompe el ayuno al atardecer del primer día del Ramadán.

Posteriormente, se realiza una lectura de un pasaje del Corán que puede durar una hora o más y, durante esa hora, la gente está en posición religiosa y, después de eso viene la oración del descanso, donde descansas de la ruptura del ayuno, las oraciones, y hay una socialización entre los presentes.

También el Ramadán pone sus límites acerca de esto, porque mucha gente aprovecha todo el mes del Ramadán para una socialización que no tuvo el resto del año, y no se trata de hacer como en las posadas.

Es muy interesante leer las Duás, las cuales se pueden encontrar en cualquier página que dé las oraciones del Ramadán. Al reunir las 30 oraciones se puede tener una idea completa de lo que es el Ramadán.

Una de muchas recomendaciones que existen entorno al mes sagrado del Islam señala que el mejor lugar para hacer tus oraciones del Ramadán es estar en la primera fila, para los hombres, y en la última para las mujeres, por humildad. Aunque muchas de las oraciones del Ramadán se hacen en la mezquita, por razones logísticas, mucha gente no puede llegar y las hace, incluso, en su casa.

En sí, el concepto trata de solidarizarse con todos aquellos menos afortunados, pedir por el lavado de tus pecados y, durante ese mes, terminar con una purificación como si hicieras una renovación de vida.

Por ello se recurre tanto a los ejemplos de los animales, es decir, se cierra un ciclo y empieza uno nuevo.

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