El caso de Rocky se ha convertido en el rostro de la indignación por la crueldad animal en Coahuila, sacando a la luz una preocupante cifra negra de violencia e impunidad.
casi 15 días de la muerte de Rocky, la Fiscalía de Coahuila mantiene abierta la investigación, mientras persisten pendientes forenses, judiciales y legales.