Default parent: qué significa y 5 reglas para una coparentalidad más consciente
Nuevos acuerdos para coparentar, sin ser la única que se acuerda

Sin que nadie lo votara —o quizá porque no podíamos hacerlo—, se decidió por unanimidad que Mamá sería «default parent» de la casa: la primera persona a la que le preguntan, a la que llaman, la que debe saber qué pasa y la que, aunque esté en medio de una junta, tiene que salir y resolver. El término existe, juro que no me lo estoy inventando. Nadie lo acordó: simplemente así fue y es. Y no es porque no se puedan asumir distintos roles; es que esta dinámica existe desde siempre y, gracias a eso, nadie más ha tenido que aprender a hacerlo. ¿Por qué cambiarla, si «siempre ha funcionado»? Porque lo que en realidad significa es esto: la mamá o el papá a cargo, sin excusas ni pretextos, gestiona y resuelve. Con dinero o sin él, con ayuda o sin ella, resuelve y ve qué hace. Más el back office, más, más, más. Una lista de pendientes infinita.
En un mundo ideal, este concepto de «default parent» no debería ni existir. Debería definirse, como en las empresas, a dos socios con el mismo nivel de responsabilidad y compromiso. Uno no espera instrucciones para actuar; se espera que se pongan de acuerdo y, una vez elegidas las tareas, sean full responsables de esa parte, sin dejar de estar al tanto de lo del otro. Nada de que uno es el que carga la responsabilidad de la crianza y el otro el que ayuda cuando puede. Basta. Y esto aplica sin importar la geografía: mismo techo o no, la dinámica es la misma. Más allá de que esas 18 horas más semanales que las mujeres dedicamos al trabajo no remunerado deberían distribuirse de manera más equitativa, se podría empezar por institucionalizar reglas nuevas y preventivas para coparentar de manera más (no voy a decir equitativa) consciente.

Ahora, es más fácil dicho que hecho. Sé que esto no sirve de nada si el otro no se sienta a la mesa. No tengo una regla para cuando eso pasa. Tengo cinco para cuando sí. Mi grano de arena esta semana es traducir esta idea en reglas concretas, las que hubiera querido tener por escrito desde antes de la prueba de embarazo positiva o como sustitución a «en la salud y la enfermedad».
- Anticipación no es lo mismo que improvisación. Anticipar comes with the job. Si a alguien «no se le ocurre», es porque nunca tuvo que ocurrírsele. La regla no es preguntar «qué tengo que hacer después»; es que cada uno tenga responsabilidades completas en donde anticipar sea su trabajo. Si la cita del pediatra es el mismo día del partido, you figure it out.
- Zafo ser Google. Si a ti te toca ir al súper, está prohibido preguntar «¿hace falta papel de baño?». Saber qué se necesita es justo una de las partes más cansadas del día a día. La regla nueva: cada quien es dueño de un pedazo, de principio a fin, no ejecutor de instrucciones con la mitad de la tarea ya resuelta.
- La información no es confidencial. Es responsabilidad de ambos el chat del colegio, la talla del zapato, la cita con el pediatra y comprar el uniforme antes del próximo partido. Excusas como «me tocaba a mí el uniforme, pero no sabía la talla» no son válidas.
- Ayudar no significa delegar. Si el problema no está resuelto, puedes pedir orientación. No es delegar lo que no quieres o «no puedes hacer»; es que, si tú tienes más cerca el teléfono del pediatra, tienes que pasarlo, no encargarte tú de hacer la cita.
- Los hijos no son servicios de mensajería. Los niños, aunque ya puedan hablar, no son mensajeros de nadie: «dile a tu mamá/papá» está prohibido. Lo que se requiera se avisa y se acuerda entre adultos. No hay niños que deban llevar y traer información, y en ellos no debe caer la responsabilidad sobre las decisiones importantes.


Ojo, que aquí no importa si a uno le toca ir al súper y al otro llevar a los niños al colegio: importa que, de las diez tareas que haya, se dividan cinco y cinco y que, una vez definidas, sean full responsabilidad de quien las tenga asignadas. Ser socios es paternar llevando a la mesa presencia, consciencia y una carga nivelada. No se busca que los papás ayuden: se busca que dejen de ayudar y se conviertan en socios.