'Horneando el éxito', la filosofía de negocios detrás de Pan Gabriel
Gabriel Torres abandonó la asesoría empresarial para dedicarse a hornear pan sin gluten. Encontró en una pasión un propósito y hoy comparte su historia en un libro.

Para Gabriel Torres, el éxito no es una ecuación financiera ni una cifra de ventas en un balance general. Tampoco es vender masivamente a grandes cadenas comerciales sacrificando la esencia. Para el contador público y psicólogo regiomontano, el éxito consiste en la plenitud personal, el propósito humano y la paciencia para respetar los procesos.
Esa misma filosofía es la que hoy plasma en su libro, Horneando el éxito (Penguin Random House, 2026) , donde comparte su trayectoria desde que decidió dejar un prestigioso despacho de asesoría corporativa hasta consolidar Pan Gabriel, una de las panaderías saludables y libres de gluten más influyentes del país, que hoy genera cerca de 200 empleos directos y sostiene a más de 150 distribuidores independientes a nivel nacional.

De las finanzas a la masa: La chispa de una pasión
Gabriel Torres pasaba sus días rodeado de números, estrategias corporativas e implementación de controles para ejecutivos del país. Buscando un pasatiempo que desconectara su mente del trabajo, encontró en la panadería y los hornos una vía de escape.
"Crecí en una familia que nadie se dedica a ser panadero ni repostero pero mi mamá tiene tres hermanas y un hermano y las mujeres eran mucho de cocinar, hacer pasteles y siempre había un postre en casa de la tía y en casa. Entonces cuando busqué un entretenimiento real que me sacara de los pensamientos del despacho, se me ocurrió hornear. Me vine a una expo aquí en Ciudad de México, junté folletos, contraté a Juan Pablo —nuestro chef máster que sigue conmigo 15 años después— y ahí empezó todo", explica en entrevista para Imagen Radio.
Lo que inició como un pasatiempo en Monterrey con ventas modestas dio un giro inesperado cuando Gabriel notó un patrón atípico: un grupo recurrente de clientes solo compraba sus galletas de harina de arroz.
Al platicar con ellas, descubrió que eran madres de niños con autismo pertenecientes a la Fundación Arena, quienes buscaban desesperadamente opciones de panadería libres de trigo y gluten.
Desde el 2011 empecé a tener contacto con las mamás, a saber por qué no podían comer trigo y es de ellas de dónde aprendo y empiezo a buscar recetas".
La papa peruana y la fermentación de un propósito
Conmovido por las historias de estas familias y motivado por una "obsesión saludable", Gabriel dedicó año y medio a investigar alternativas. Recordó que en Perú, a diferencia del maíz mexicano, las comunidades indígenas basaron su nutrición en la papa. Así comenzó a experimentar con harina de papa.
"Al principio las pruebas salían fatales, pero era parte de la investigación. Durante año y medio estaba así, sosteniendo un hobby, pero yo ya lo había identificado como un nicho. Hasta que logro hacer mi primera barra de pan de caja", la satisfacción de ver a las mamás pudiendo darle un sándwich a sus hijos fue lo que mantuvo firme a Gabriel y "ahí el pasatiempo se convirtió en un negocio con propósito".
En 2012, Torres tomó la decisión de dejar definitivamente el despacho corporativo. Eran tiempos donde la conciencia sobre la alimentación saludable, el veganismo o las dietas especializadas no tenían la visibilidad actual. Sin embargo, apostó todo por su proyecto.

El negocio como un ecosistema humano
Para el creador de Pan Gabriel, un emprendimiento no puede construirse a costa de la salud, las relaciones personales o el bienestar del equipo. Para él, emprender se hace desde la humildad y existen pilares base.
El primero de ellos es aprender a delegar: "Aceptar que no lo sabes todo, buscar personas más capaces que tú y acompañarlas en su proceso sin castigar el error, sino viéndolo como aprendizaje".
Otro elemento relevante para emprender es buscar el crecimiento orgánico y consciente. Gabriel Torres cuenta que rechazó ofertas de compra de gigantes como Walmart y la venta masiva de franquicias porque priorizó conservar la calidad y el impacto humano del producto por encima del dinero rápido.
Y uno de los más importantes es respetar los tiempos: "La panadería es la metáfora perfecta de los negocios y de la vida: no puedes forzar la masa ni subirle al horno para que esté más rápido. Si lo sacas antes está crudo, y si te pasas se quema. Todo requiere un proceso y paciencia".
Redefinir el éxito en Pan Gabriel
El nombre de la panadería rinde tributo al Arcángel Gabriel, conocido por ser el mensajero de las buenas noticias. Esa misma visión de "llevar algo bueno a los demás" es la que hoy guía los nuevos proyectos de este empresario regiomontano, como la producción de miel pura con apicultores locales y una incubadora de negocios enfocada en guiar a nuevos emprendedores.