Señales de que tu microbiota intestinal podría estar alterada

Gases, inflamación, diarrea o estreñimiento pueden ser señales de una microbiota intestinal alterada.

La microbiota ayuda a regular tu intestino
La microbiota ayuda a regular tu intestinoImagen generada con IA

Gases después de comer, inflamación abdominal, estreñimiento o episodios frecuentes de diarrea suelen atribuirse a una comida pesada o a que “algo cayó mal”; sin embargo, cuando estos problemas aparecen de manera recurrente también pueden ser una señal de que el equilibrio de los microorganismos que habitan en el intestino se ha modificado.

A este desequilibrio se le conoce como disbiosis intestinal. Aunque comúnmente se habla de una microbiota “dañada”, el término no significa que las bacterias intestinales estén simplemente “buenas” o “malas”, sino que pueden ocurrir cambios en su diversidad, abundancia y funciones.

Ana Teresa Abreu y Abreu, gastroenteróloga y neurogastroenteróloga, explica en entrevista que una microbiota saludable se encuentra en un estado conocido como eubiosis, un equilibrio dinámico en el que existe diversidad de microorganismos, producción adecuada de sustancias como los ácidos grasos de cadena corta y presencia de bacterias con funciones que ayudan a regular la inflamación.

“No tenemos un punto de corte para decir a partir de aquí hay disbiosis”, contó la gastroenteróloga.

Por ello, tener gases o sentirse inflamado una tarde no permite concluir que una persona tiene alterada su microbiota. Lo importante es observar la persistencia de los síntomas, su intensidad y la aparición de varios cambios digestivos al mismo tiempo.

¿Qué señales pueden aparecer cuando la microbiota está alterada?

Una de las manifestaciones más frecuentes es la distensión abdominal recurrente, especialmente cuando ocurre después de las comidas y se acompaña de producción excesiva de gases.

También pueden aparecer modificaciones en las evacuaciones. Una persona que normalmente evacuaba con regularidad puede comenzar a tener estreñimiento, diarrea o alternar entre ambos, así como cambios en la consistencia de las heces.

Alteración en la microbiota altera todo el metabolismo y el estado de ánimo: Dr. Ricardo Guzmán
Alteración en la microbiota altera todo el metabolismo y el estado de ánimo: Dr. Ricardo Guzmán

El dolor o malestar abdominal recurrente también puede acompañar estos cuadros.

También pueden presentarse en afecciones como síndrome de intestino irritable, intolerancias alimentarias, infecciones gastrointestinales y otras enfermedades digestivas, por lo que no deben utilizarse para realizar un autodiagnóstico.

Durante el Summit de Opella México, Abreu y Abreu insistió precisamente en esta diferencia: gas y distensión no son suficientes para diagnosticar una alteración de la microbiota. La evaluación debe considerar el contexto completo del paciente y la presencia de otros problemas gastrointestinales.

La microbiota no solo participa en la digestión

Durante años se pensó en las bacterias intestinales principalmente como microorganismos relacionados con la digestión. Actualmente, la investigación ha mostrado que su actividad se extiende mucho más allá.

Los microorganismos intestinales participan en la transformación de componentes de los alimentos y producen sustancias como acetato, propionato y butirato, conocidos como ácidos grasos de cadena corta.

Estos compuestos intervienen, entre otras funciones, en el mantenimiento de las células del colon y de la barrera intestinal.

El intestino también mantiene una relación estrecha con el sistema inmunitario. De hecho, una parte importante del tejido inmunológico del organismo está asociada al tracto gastrointestinal.

La microbiota no solo participa en la digestión
La microbiota no solo participa en la digestiónPexels

Por eso, cuando existe un desequilibrio importante de la microbiota también pueden modificarse algunos de los mecanismos encargados de regular la respuesta inflamatoria.

Abreu y Abreu ha señalado que actualmente existen cientos de enfermedades y condiciones en las que se estudian modificaciones de la microbiota, desde padecimientos gastrointestinales hasta trastornos metabólicos, neurológicos e inflamatorios.

Esto no significa que la disbiosis sea necesariamente la causa de esas enfermedades. En muchos casos, la ciencia todavía intenta determinar si los cambios en la microbiota contribuyen al desarrollo de una enfermedad, aparecen como consecuencia de ella o ambas cosas ocurren simultáneamente.

¿Qué puede alterar la microbiota intestinal?

La composición de la microbiota cambia constantemente y está influida por numerosos factores.

La alimentación es uno de los principales. Una dieta poco diversa, baja en fibra y con consumo elevado de productos ultraprocesados puede modificar las poblaciones de microorganismos intestinales y la producción de algunos de sus metabolitos.

El uso de antibióticos también puede generar cambios importantes porque estos medicamentos no actúan únicamente contra la bacteria responsable de una infección: también pueden afectar microorganismos que normalmente habitan en el intestino.

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El uso de antibióticos podrían dañar tu microbiotaCanva

Eso no significa que los antibióticos deban evitarse cuando están indicados, sino que deben utilizarse correctamente y bajo prescripción médica.

Otros factores relacionados con el equilibrio de la microbiota incluyen el sueño, la actividad física, el estrés, los medicamentos y los propios padecimientos de cada persona.

Por esa razón, cuidar el intestino difícilmente depende de un solo alimento o suplemento.

Tener síntomas no significa que necesites un probiótico

El creciente interés por la microbiota también ha impulsado el mercado de probióticos, prebióticos y posbióticos.

Sin embargo, Abreu y Abreu ha advertido que estos productos no deben considerarse soluciones universales. En el caso de los probióticos, sus efectos dependen de factores como la especie, la cepa, la dosis y la evidencia disponible para una determinada condición.

La propia especialista ha participado en investigaciones sobre microorganismos utilizados como probióticos, entre ellos Bacillus clausii, cuyas propiedades gastrointestinales e inmunomoduladoras han sido estudiadas en diferentes escenarios.

Eso tampoco significa que cualquier persona con gases o inflamación necesite consumirlos.

¿Cuándo prestar atención?

La inflamación ocasional después de una comida abundante puede formar parte de variaciones normales de la digestión. Lo que merece mayor atención es que las molestias se vuelvan persistentes o comiencen a interferir con la alimentación y la vida diaria.

Dolor abdominal recurrente, diarrea prolongada, estreñimiento persistente o modificaciones importantes en las evacuaciones justifican una valoración médica para determinar qué está ocurriendo.

Y existen señales que requieren especial atención, como presencia de sangre en las heces, pérdida de peso inexplicable, fiebre o dolor abdominal intenso.

La microbiota puede ofrecer pistas sobre lo que ocurre dentro del organismo, pero todavía no existe una fórmula sencilla que permita mirarla y afirmar que está “bien” o “mal”.

Como resume la explicación de Ana Teresa Abreu y Abreu, la disbiosis no comienza a partir de un número determinado ni puede diagnosticarse únicamente porque una persona tenga gases. Más que buscar una microbiota “perfecta”, el objetivo es mantener un ecosistema intestinal diverso y funcional mediante alimentación variada, actividad física, sueño adecuado y atención médica cuando los síntomas persisten.

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