Mexicanos tienen más apps bancarias, pero no ahorran, ¿por qué?
Uno de cada tres mexicanos de entre 18 y 70 años no realizó ningún tipo de ahorro durante el último año

México registra un avance significativo en la adopción de tecnología para el manejo del dinero; sin embargo, la mayor conectividad no asegura una mejor planeación personal.
Aunque la adopción de herramientas digitales crece a ritmo sostenido en el país, uno de cada tres mexicanos de entre 18 y 70 años no realizó ningún tipo de ahorro durante el último año, según revelan los datos de la más reciente Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF).
La brecha entre el acceso a la tecnología y el hábito financiero es evidente. Entre la población que posee una cuenta de ahorro formal, la adopción de aplicaciones móviles para consultar saldos o realizar operaciones pasó de 54.3% en 2021 a 69.1% en 2024.
Asimismo, 76.5% de los adultos en el país cuenta con al menos un producto financiero formal, como tarjetas de crédito, seguros, cuentas de ahorro o afore.
Esta paradoja plantea un desafío central para el sector financiero y el desarrollo económico nacional: la bancarización digital no genera por sí sola una cultura de previsión ni un manejo eficiente de los recursos financieros personales.
Al respecto, Eduardo Zetina, director general de Toka Internacional, entidad con más de un cuarto de siglo de trayectoria en el sector de medios de pago, advierte que la inclusión digital requiere de capacidades para traducirse en bienestar económico.
Considera que el reto actual exige acompañar la tecnología con una preparación sólida para el uso correcto de las herramientas disponibles.
“Si cada vez más personas tienen acceso a productos financieros y herramientas digitales, el siguiente paso es lograr que ese acceso se traduzca en mejores hábitos de ahorro y planeación financiera”.

Habilidades digitales
Eduardo Zetina subrayó que este objetivo forma parte de las prioridades de la Estrategia Nacional de Educación Financiera 2025–2030 del gobierno federal, marco que busca impulsar habilidades digitales y fomentar un consumo responsable de los servicios en el mercado.
Destacó que la innovación tecnológica debe funcionar como una plataforma clave para ordenar las finanzas y consolidar el hábito del ahorro.
Para lograr este cometido, sugirió revisar de forma constante, a través de las aplicaciones, los movimientos de las cuentas bancarias para controlar el gasto diario, destinar apartados digitales específicos para metas de ahorro y verificar las condiciones, costos y funciones de las aplicaciones antes de operar.
“Hoy, más que nunca, las herramientas digitales son necesarias para proporcionar productos financieros a más personas a un bajo costo, y administrar sus recursos. El siguiente paso es aprovechar esa tecnología para tener mayor claridad sobre nuestro dinero, planear y tomar decisiones más informadas”. Reiteró que el verdadero valor de la innovación radica en transformar la inclusión financiera en estabilidad y control económico para la población
