México tiene menos dependientes, pero cada vez más son adultos mayores, revela el Inegi
México envejece más rápido de lo previsto: baja la dependencia, pero aumentan los adultos mayores y se reduce la ventana demográfica.

En el país, la razón de dependencia disminuyó de una tasa de 50 personas dependientes por cada 100 personas en edad productiva, a 46 entre 2020 y 2025, de acuerdo con la Encuesta Intercensal 2025 del Inegi.
Esto significa que la tasa de personas dependientes (menores de 15 años y mayores de 64 años) respecto a aquellas en edad productiva (de 15 a 64 años) siguió disminuyendo.
De esta manera, el llamado bono demográfico, que implica que hay disminución de la población en edad dependiente respecto de aquella en edad productiva, se mantiene; proceso que se inició en la década de los 70 y es una ventana para generar mayor crecimiento en el país.
Sin embargo, cabe destacar que la razón de dependencia de los adultos mayores aumentó de 12 a 15 personas en el periodo de referencia, en tanto que la razón de menores de edad disminuyó de 38 a 32. Esto muestra que cada vez son más los adultos mayores que requieren el apoyo de cuidados no sólo de sus familiares, sino también de la población productiva en general cuyo trabajo es el que paga sus servicios de salud y de pensiones.

FACTORES
Ana Escoto, demógrafa e investigadora de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, explicó a Excélsior que si bien el bono demográfico (o ventana demográfica, como prefiere llamarle) se mantiene, éste se está cerrando más rápidamente de lo previsto.
El Consejo Nacional de Población (Conapo) estimaba que para 2025 estaríamos en una tasa de dependencia t48 en total (con 35 en la infantil y 13 en la de vejez). Pero estamos en 46 total y 15 en vejez. Pensábamos que la ventana demográfica se mantendría hasta 2030, es decir cuando empieza a aumentar. Pero con estos datos parecería que se va a empezar a cerrar y elevarse antes de lo previsto”, dijo Escoto.
La especialista explicó que la ventana demográfica es la etapa en que la estructura por edad es favorable (más productivos respecto a los dependientes) y que, debido a la baja acelerada en la fecundidad, se va a revertir antes de tiempo.
Pese a lo anterior, Escoto considera que México aún tiene tiempo de potenciar su crecimiento. “Italia tiene una fecundidad muy baja y una razón de dependencia de 39, pero con una población mucho más envejecida que la nuestra. México todavía cuenta con población en edad productiva y reproductiva, aún hay tiempo de reformas que potencien el desarrollo”, dijo.

Explicó que, si la tasa de dependencia empieza a elevarse pronto, significa que al país ya le ganó la carrera para adaptarse a una sociedad que requerirá más servicios de cuidado para la vejez.
No se trata de desproteger a la niñez, sino de reorganizar los cuidados involucrando al gobierno, las familias, la sociedad civil y el mercado”.
ACCIONES
Ana Escoto propuso algunas acciones para que el país aproveche la ventana demográfica que todavía tiene. Una de ellas es aprovechar en espacios existentes para generar cuidados de niños y adultos mayores en términos de escuelas y centros de atención.
Otras medidas estructurales que al país le urge tomar para no desperdiciar su ventana demográfica es reducir la informalidad para aumentar la base de cotizantes a la seguridad social, una reforma fiscal progresiva que ayude a financiar más servicios de salud; y más servicios de cuidados para que más personas se incorporen al mercado laboral, especialmente las mujeres.