¿Por qué Banxico retiró de circulación los billetes de 5 y 10 pesos? Así eran
Durante varias décadas, los billetes de 5 y 10 pesos circularon como parte del efectivo utilizado en México.

Los billetes de 5 y 10 pesos formaron parte de la circulación de efectivo en México durante varias décadas, antes de ser sustituidos por monedas. Algunas de estas piezas fueron emitidas por el Banco de México (Banxico), mientras que otras fueron fabricadas por la American Bank Note Company, empresa con sede en Nueva York.
Banxico comenzó a fabricar sus propios billetes en 1969. La institución inició con las denominaciones más bajas y puso en circulación el billete de un peso, que dejó de utilizarse en 1972 y fue sustituido por una moneda.
Después llegaron los billetes de 5 y 10 pesos, pertenecientes a la familia AA. Estas piezas incorporaron imágenes de personajes históricos como Josefa Ortiz de Domínguez y Miguel Hidalgo y Costilla.
¿Cómo era el billete de 5 pesos?
El billete de 5 pesos de la familia AA comenzó a circular en julio de 1971, de acuerdo con información de Banxico.
La pieza estaba fabricada con papel de algodón y tenía dimensiones de 157 por 57 milímetros.
En el anverso aparecía un retrato de Josefa Ortiz de Domínguez, conocida como la Corregidora, acompañado por la representación de un águila devorando una serpiente.

En el reverso se mostraba una vista de la ciudad de Querétaro, con magueyes y el acueducto. En el diseño predominaban los colores verde, gris y negro.
Estos billetes comenzaron su proceso de retiro en 1992.
Entre 1937 y 1970, la American Bank Note Company también fabricó billetes de 5 pesos en papel de algodón. Uno de esos diseños incluía a una joven argelina conocida como “La Gitana” y, en el reverso, una imagen de la Columna de la Independencia.
¿Cómo era el billete de 10 pesos?
Banxico puso en circulación su primer billete de 10 pesos el 15 de diciembre de 1969. La pieza pertenecía a la familia AA y estaba fabricada con papel de algodón.
Sus dimensiones eran de 157 por 67 milímetros y en su diseño predominaban los colores verde, violeta y rojo.
En el anverso aparecía Miguel Hidalgo y Costilla junto con la Campana de Dolores. En el reverso se mostraba la Parroquia de Dolores Hidalgo, Guanajuato.
Al igual que el billete de 5 pesos, esta pieza comenzó su proceso de retiro en 1992.

Después, Banxico comenzó a fabricar, en 1994, un nuevo billete de 10 pesos perteneciente a la familia C. En ese momento, estas piezas circulaban con su valor expresado en nuevos pesos.
El anverso mostraba a Emiliano Zapata y, a un lado, unas manos con mazorcas de maíz.
Al reverso estaba la estatua de Zapata a caballo, en Cuautla, Morelos, con el Popocatépetl y el Iztaccíhuatl al fondo.
El billete era de papel de algodón y tenía un tamaño de 129 por 66 milímetros. Sus colores principales eran azul, violeta y rojo.
La American Bank Note Company también estuvo a cargo de la fabricación de billetes de 10 pesos. La última serie producida por esta empresa circuló entre 1936 y 1978.
El 31 de diciembre de 1994, estas piezas dejaron de tener valor monetario. Uno de los billetes llevaba en el frente el retrato de “La Tehuana” y en la parte posterior mostraba una vista de Guanajuato hecha por Carl Nebel.

¿Por qué dejaron de circular los billetes de baja denominación?
El Banco de México ha explicado que los billetes de baja denominación pueden ser sustituidos posteriormente por monedas debido a su menor vida útil.
La institución señaló que las presiones inflacionarias redujeron la duración de los billetes de baja denominación, mientras que las monedas podían permanecer en circulación durante más tiempo.
La Subdirección de Emisión de Banxico planteó en 1978 cambiar los billetes por monedas que conservaran la misma denominación. La intención era disminuir la cantidad de papel moneda en circulación y gastar menos en su elaboración.
La diferencia en la duración de ambas piezas también fue un factor. De acuerdo con la información citada por Banxico, una moneda podía permanecer en circulación cerca de 15 años, mientras que un billete de baja denominación tenía una vida útil aproximada de seis meses.
El aumento de la inflación registrado en 1994 también aceleró el proceso de sustitución de estos billetes por monedas.
Por esta razón, los billetes de 5 y 10 pesos que circularon durante las décadas de 1960, 1970, 1980 y principios de los 90 dejaron de formar parte del efectivo de uso cotidiano. Actualmente, las piezas antiguas forman parte de la historia monetaria de México y, dependiendo de su emisión, conservación y características, pueden ser de interés para coleccionistas.