Sector eólico estima inversiones de 7,000 mdd durante este sexenio
Un proyecto eólico requiere de cuatro a cinco años desde la fase inicial hasta su entrada en operación

El sector eólico en México estima inversiones de entre seis mil y siete mil millones de dólares durante el presente sexenio, pues los cambios a la ley y la reapertura al sector privado han logrado reestablecer la confianza de los desarrolladores.
Gerardo Pérez, presidente de la Asociación Mexicana de Energía Eólica (AMDEE), señaló que existe capacidad para realizar una mayor cantidad de proyectos. Sin embargo, el desarrollo está limitado por los tiempos de realización en cada caso.
Explicó que un proyecto eólico requiere de cuatro a cinco años desde la fase inicial hasta su entrada en operación, debido a los periodos necesarios para la medición de vientos, la tramitación de permisos, la fabricación de aerogeneradores y las ventanas climáticas para su montaje.
“El sector privado está aún observando qué pasa, pero como ya hay señales muy concretas de que esto camina y que vienen más (proyectos) enfocados a la energía renovable, esto da una certidumbre de que las cosas cambian y vienen para mejorar".
Actualmente, el país cuenta con más de 40 proyectos eólicos en operación, de los cuales 29 se localizan en el Istmo de Tehuantepec, mientras que el resto opera en el norte y noroeste, principalmente en Tamaulipas y Nuevo León.
El directivo dijo que actualmente las inversiones se están diversificando hacia la región sur-sureste, principalmente a Yucatán, y hacia el norte en Tamaulipas, estado que podría convertirse en el principal destino debido a su potencial y cantidad de proyectos.

Retos y convocatorias
En relación con los resultados de las convocatorias emitidas por la Secretaría de Energía (Sener), existen cinco proyectos eólicos firmes programados para su construcción en un plazo de dos a tres años, además de que se han identificado ocho proyectos en fases menores de los cuales ya se analiza su viabilidad.
Estos contemplan una capacidad acumulada de 4.5 gigavatios y una inversión aproximada de tres mil millones de dólares.
Para el directivo, el sector privado mantiene expectativas favorables a pesar de los retos operativos y financieros vinculados al marco regulatorio actual.
Sobre la metodología para las tarifas de transporte de energía, que podrían derivar en un incremento, aseguró que representa un desafío considerable para los proyectos bajo el régimen de autoabastecimiento.
Esta situación afecta especialmente a los proyectos más recientes y a sus esquemas de financiamiento a largo plazo, lo que ha motivado mesas de diálogo entre asociaciones industriales, la banca comercial y dependencias gubernamentales para acordar esquemas de mitigación.
Sobre la cadena de suministro, el mercado mexicano registra un flujo sostenido de fabricantes de aerogeneradores procedentes de China, cuyas empresas consolidan contratos e inician operaciones en el país con la perspectiva de desarrollar fases posteriores de manufactura local.
