¿Por qué 'pelean' los legisladores? Especialista ve posibles beneficios de disputas

El fundador del Buró Parlamentario analizó los efectos positivos y negativos que tienen los enfrentamientos entre legisladores en los votantes y medios.

Por: Pamela Michelle Nieto Rodríguez

"El Poder Legislativo, con estos episodios, si de por sí está en el sótano de la confianza institucional, los ciudadanos la pierden todavía más"
"El Poder Legislativo, con estos episodios, si de por sí está en el sótano de la confianza institucional, los ciudadanos la pierden todavía más"Foto: Cuartoscuro 

La discusión que tuvieron ayer el diputado de PRI, Carlos Gutiérrez Mancilla, y el de Morena, Arturo Ávila, en medio del debate sobre un eventual desafuero contra el dirigente priísta Alejandro Moreno, se suma a una lista de peleas y protestas airadas que han sucedido en el país.

Este tipo de discusiones ya no son raras en el país e incluso, los mismos legisladores podrían usarlas como estrategia para beneficiarse, de acuerdo con el análisis que hizo el doctor Sergio Bárcena Juárez, profesor-investigador del Tecnológico de Monterrey. 

¿Por qué pelean los legisladores en México?

Más que representar un riesgo para nuestra democracia, las disputas y enfrentamientos entre legisladores podrían tener el objetivo de impulsar su exposición en medios convencionales y en redes, afirmó el especialista.

La solución fácil sería decir que nuestros legisladores son agresivos, son violentos cada vez más, y que nuestra democracia se está poniendo en riesgo en manos de estas personas. Sin embargo, desde hace ya -al menos- unos diez años, las peleas legislativas ya constituyen un fenómeno que se estudia en la Política Comparada”.

En entrevista con Ivonne Melgar para la Primera Emisión de Imagen Radio, el especialista expuso su hipótesis en la que estos pleitos abren una puerta de acceso para que los legisladores consigan mayor exposición.

Las redes han permitido maximizar los beneficios de exposición que le puede generar a un legislador involucrarse en un episodio de este tipo. Se convierte en memes, se viraliza, se extraen algunos fragmentos a favor y otros en contra; se les invita a medios. A diferencia de si hubieran dado un discurso grandilocuente, una postura enormemente bien elaborada en tribuna; todos, hoy, estamos hablando de estas dos personas”.

 

Hay dos tipos de pelea entre legisladores

Asimismo, Bárcena Juárez explicó que, de acuerdo con la literatura reciente sobre análisis político actual, existen dos tipos de episodios violentos “que los llaman de oposición y disrupción”, como el vivido en 2006 cuando la oposición quería evitar la toma de posesión presidencial de Felipe Calderón.

Y hay otro tipo de episodios que se llaman ‘peleas de honor’, en donde hay afrentas personales, partidistas o reputacionales como la que vimos ayer. […] Es para convencer a dirigentes partidistas, a ciertos militantes, a ciertos activistas o a votantes muy intensos”.

Este tipo de enfrentamientos ya serían un hecho normalizado dentro de la política mexicana, precisó el especialista, quien incluso apuntó existe un estereotipo o una etiqueta que hace referencia al senador morenista Gerardo Fernández Noroña, “es un muy buen ejemplo de cómo la rijosidad paga, pues terminó siendo presidente de la Mesa Directiva”.

Me llamó la atención que en la pelea de ayer ya hicieron referencia a una pelea previa. Un legislador responde a otro ‘yo no soy Noroña’, haciendo ver y recordando que él ya había estado en una pelea anterior y que fue muy famosa en el Senado. Entonces, las peleas ya son referentes en sí mismas”.

Asimismo, recordó que “México y el Congreso mexicano tiene una historia larga de violencia”, como los episodios sufridos durante los gobiernos de Victoriano Huerta, Felipe Calderón, Enrique Peña Nieto. Sin embargo, Sergio Bárcena apuntó que el mensaje que llega al votante tiende a ser negativo.

Finalmente, a mí, como ciudadano, ¿qué me está diciendo? El Poder Legislativo, con estos episodios, si de por sí está en el sótano de la confianza institucional, los ciudadanos la pierden todavía más. Porque la noticia que a mí me llega es ‘otra vez están peleando estos sujetos, ¿para eso les pago, para que se peleen?’ Ese es el argumento común: ‘mis impuestos se van a ellos para que, en vez de dialogar y lograr una ley que me beneficie, se estén peleando’. Eso no le genera ningún beneficio a la institución. Esos episodios se explican de manera personal, individual y de las carreras políticas, pero a la institución no le genera ningún beneficio”.

mgid