Nicaragua sin elecciones, la consolidación de una dictadura: especialista
Tras el anuncio de Daniel Ortega de cancelar definitivamente las elecciones en Nicaragua, la doctora Aribel Contreras prevé que Washington adoptará una estrategia de espera para tejer un "movimiento quirúrgico", ante una dictadura que sepultó la democracia.

La democracia en Nicaragua ha recibido la que analistas e internacionales consideran su estocada definitiva. Tras el anuncio del mandatario Daniel Ortega de sepultar los procesos electorales en el país al declarar que "aquí no volverá a haber elecciones", Aribel Contreras, coordinadora de la licenciatura de Negocios Globales de la Universidad Iberoamericana, advirtió que la declaración significa la consolidación de una dictadura neopopulista, mientras que hay que poner atención a las acciones que emprenderá la Casa Blanca al respecto.
Durante el acto del 47 aniversario de la Revolución Sandinista, Ortega cerró la puerta a la alternancia argumentando que busca evitar que la oposición "intente atrapar el gobierno". Frente a esto, la oposición exiliada calificó la medida como el fin del disfraz institucional de la dictadura.
Un golpe definitivo a las libertades fundamentales
En entrevista con Pascal Beltrán del Río en Imagen Radio, la doctora Aribel Contreras, calificó las acciones de la dupla gubernamental como un modelo de asfixia sistemática contra la ciudadanía.
Estamos entrando en esta era de los neopopulistas [...] que en el caso de Nicaragua, pues esta dupla, Murillo-Ortega, se disfrazan tratando de luchar y mandar mensajes de que para que no se caiga la revolución sandinista, pues ellos son los únicos héroes que van a poder salvar al país", aseveró la especialista.
Contreras fue enfática al recordar que la cancelación de las urnas vulnera los tratados internacionales:
Los principios democráticos sí o sí son parte de los derechos humanos [...] Pobre de Nicaragua, tan cerca de Murillo y Ortega y tan lejos de la democracia".
Estados Unidos calculará el momento
En cuanto a la postura de Washington, la la entrevistada señaló que aunque Nicaragua no es la prioridad inmediata para la Casa Blanca frente a otros frentes internacionales abiertos, la administración estadounidense no perderá de vista al régimen nicaragüense.
Yo creo que aquí la estrategia será aguantar, dejar que pasen los boquetes que tiene abiertos en otros países Estados Unidos, y el año que entra ya veremos qué movimiento quirúrgico pudiera tejerse, si será desde el Pentágono o si será desde el Departamento de Estado", explicó Contreras.
Finalmente, la especialista puntualizó que Estados Unidos mantendrá bajo la mira a Managua para contener los flujos migratorios en la región, mientras no se descarta un eventual efecto de implosión interna provocado por el descontento social frente al régimen.