¿Qué está pasando en Francia y por qué protestan los estudiantes?
Lo que comenzó como una exigencia de mejoras en la infraestructura escolar y contratación de docentes escaló un conflicto con detenciones, señalamientos de represión y disputas políticas a meses de la elección presidencial

Desde mediados de septiembre, Francia enfrenta una ola de protestas estudiantiles que ha afectado el funcionamiento de cientos de liceos (escuelas de educación secundaria) en todo el país.
Las movilizaciones, convocadas por sindicatos estudiantiles e impulsadas por jóvenes de entre 15 y 18 años, comenzaron en la región de París y se extendieron a ciudades como Rennes, Lille, Marsella y Estrasburgo.
El movimiento ha incluido bloqueos de accesos a los centros educativos, marchas, quema de contenedores e instalaciones, así como enfrentamientos entre manifestantes y las fuerzas de seguridad.

El saldo de la crisis:
- Afectación escolar: En los días de mayor movilización, entre 400 y 735 liceos de los tres mil 700 del país se han visto parcial o totalmente bloqueados.
- Detenciones: El gobierno reporta más de cinco mil personas detenidas desde el inicio de las protestas, de las cuales cerca del 85% y 87% son menores de edad.
- Heridos: Las autoridades registran más de 300 policías y gendarmes heridos, 65 trabajadores del Ministerio de Educación y 170 alumnos.
- Caso crítico: En la localidad de Lens (al norte de Francia), un joven de 15 años perdió una mano y parte del antebrazo tras la detonación de una granada aturdidora o de dispersión lanzada por la policía antidisturbios durante un enfrentamiento. El ministro de Educación, Édouard Geffray, calificó el hecho de "humanamente dramático”.
- Uso de la fuerza policial: Organizaciones de derechos humanos y Amnistía Internacional han denunciado un uso desproporcionado de la fuerza y han solicitado la suspensión de los lanzadores de balas de defensa, tras registrarse también casos de lesiones graves, como la de un joven de 16 años con trauma ocular.

¿Por qué protestan los estudiantes?
Las demandas del estudiantado abarcan problemas estructurales del sistema educativo francés, acentuados por las políticas de ajuste presupuestario del gobierno para reducir el déficit público.
- Falta de personal docente: Denuncian la escasez persistente de profesores y la ausencia de personal de reemplazo frente a las bajas laborales.
- Sobrecarga de horarios: Simon, un alumno de 15 años, explicó a la agencia AFP: “El horario está demasiado cargado. A menudo tenemos clase de ocho de la mañana a seis de la tarde. Además trabajamos dos horas al día en casa. No tenemos tiempo para actividades extraescolares”.
- Infraestructura deteriorada: Los estudiantes señalan aulas hacinadas, problemas de calefacción en invierno y falta de acondicionamiento ante olas de calor extremo. Anna, también de 15 años, criticó la prioridad del gasto público: “Gastan dinero en fundas para teléfonos, pero no en las cosas más importantes”, en referencia a los dispositivos implementados para restringir celulares en las aulas.
- Deseo de ser escuchados: Frente a la falta de respuesta institucional, los alumnos resumen su postura en pancartas colocadas a la entrada de sus escuelas: “Faltamos a clase para darles una lección”, “No pararemos hasta que seamos escuchad@s” o “¿Quién nos protege de la policía?”.
- Rechazo al sistema: Alma, estudiante en París, declaró: “Está claro que el sistema educativo no funciona”. Por su parte, Simon, del Liceo Charlemagne, agregó: “Creen que, solo porque nos dejan expresarnos en una plataforma, en internet, vamos a dejar de bloquear los accesos y de estar enfadados, pero esta indignación lleva años ahí”.

¿Cuál es la postura del Gobierno y la controversia política?
El gobierno del presidente Emmanuel Macron y el primer ministro Sébastien Lecornu han reconocido que las demandas de los estudiantes son legítimas, pero condenan los actos de violencia, a los que atribuyen la acción de grupos extremistas.
- Iniciativa de sanciones económicas: El Ejecutivo promueve un proyecto de ley para que los responsables de daños a bienes públicos asuman los costos de reparación. La propuesta plantea descontar las indemnizaciones de las prestaciones familiares y ayudas a la vivienda. La secretaria general del sindicato CGT, Sophie Binet, tildó la propuesta de "anuncio populista" que afectará a las familias vulnerables.
- Llamado a los padres: El ministro de Educación acusó a la protesta de estar "secuestrado por grupos marginales violentos" y exhortó a la familia: “Los padres deben dar un paso al frente y decirles claramente a sus hijos que no vayan” porque “corren peligro”. Asimismo, el ministro de Justicia, Gérald Darmanin, pidió a los fiscales que los padres “paguen las reparaciones”.
- Cruce político: A pocos meses de la elección presidencial, el gobierno y partidos de derecha acusan a la formación de izquierda radical La Francia Insumisa, liderada por Jean-Luc Mélenchon, de instigar y politizar la violencia en los liceos. El coordinador de LFI, Manuel Bompard, rechazó la acusación sosteniendo que el Ejecutivo cae en el “complotismo”, mientras que jóvenes movilizados como James, en Lille, sostienen que “La represión policial extremadamente violenta, inevitablemente, aviva la ira de los estudiantes de liceo”.
Con información de AFP, Reuters y DPA