¿Mundial e indicadores financieros? Lanzan estudio de competitividad en la industria del fútbol
Basado en cuatro factores principales, el estudio busca medir cuál selección tendrá mejor rendimiento que otra.

El Centro de Estudios Estratégicos para la Competitividad lanzó un estudio para medir la competitividad de las selecciones durante el Mundial 2026 a través de la metodología aplicada al IMD World Competitiveness Ranking.
Basado en cuatro factores principales, el estudio busca medir cuál selección tendrá mejor rendimiento que otra.
Cómo funciona la conversión de recursos financieros en talento deportivo
Carlos Maroto, director del Centro de Estudios Estratégicos para la Competitividad, indicó que la competitividad dentro del terreno de juego responde a una matriz de desempeño que vincula el rendimiento económico, la eficiencia gubernamental, la infraestructura de cada país y la eficiencia empresarial. Estos elementos integran el primer factor de análisis dentro del modelo matemático estructurado por la institución.
El entrevistado señaló que la derrama económica de la industria debe traducirse de forma directa en el desarrollo de capacidades deportivas locales para evitar estancamientos en el rendimiento de los equipos nacionales. El directivo expuso la necesidad de evaluar los ingresos sectoriales frente al valor real de las plantillas y los activos de cada federación.
Nos dimos a la tarea de hacer este planteamiento y llegamos a este modelo que lo bautizamos como 4F más 5P igual a G. 4F son cuatro factores o sea lo que explica estas diferencias están basadas en cuatro factores y para darle fineza a este análisis le pusimos cinco ponderadores o sea cada factor se pondera para ajustar los resultados".
El especialista manifestó que el valor estimado de la Liga Mexicana se aproxima a los 933 millones de euros, cifra que obliga a examinar el porcentaje de capital que efectivamente se transforma en deportistas de élite. La disparidad entre el poder económico y los resultados internacionales obedece a fallas en el flujo de formación.
El factor dos es el factor de conversión, aquí medimos cuánto vale la selección contra el valor del ecosistema nacional. El tema de la conversión es un flujo de personas desde niños que van avanzando en el ecosistema nacional de cada país en academias, en escuelas, en el barrio, hasta que se integran en sistemas ya formales".
El director del estudio expuso que la estructura operativa de la Federación Mexicana de Fútbol registró un avance medible en los últimos cuatro años, aunque persisten áreas de oportunidad en comparación con los mercados europeos y sudamericanos.
"Este sistema mexicano ha mejorado calculamos en un 30% por los resultados que están reportados en la Femexfut. Tiene muchas áreas de oportunidad porque si tomamos el caso de Argentina, que tiene un nivel competitivo como el de México a nivel nacional, la diferencia del fútbol argentino con el fútbol mexicano pues está bastante alejada".
Transferencia de conocimiento y ligas internacionales
El directivo apuntó que el aprendizaje externo constituye el tercer pilar de la fórmula de competitividad industrial, el cual funciona mediante el fogueo de elementos locales en ligas extranjeras de mayor exigencia de manera recurrente. Este fenómeno actúa como un canal de importación de metodologías de alta competencia hacia el ecosistema doméstico.
"No es un tema de migración ni de diáspora, es un mecanismo de transferencia de conocimiento competitivo. Los jugadores que juegan en ligas superiores a la suya adquieren un conocimiento que no tiene su liga y cuando vienen aquí lo transfieren a través de este ecosistema que ya está formado en su país".
El entrevistado mencionó los casos de Ecuador y Cabo Verde como ejemplos donde el valor individual de los futbolistas en ligas europeas compensa las limitaciones de sus entornos económicos locales. En contraste, el entorno mexicano posee recursos financieros institucionales pero carece de los mecanismos de exportación continua indispensables.
"El área de oportunidad económica del clúster mexicano para convertirlo en ecosistema es la conexión entre ligas juveniles y profesionales para darle paso a ese flujo de talento que está detectado. Si ya ganamos el sub19 o el sub17 es de esperarse que ese talento se mejore y el ecosistema no está preparado para eso".
Factores de contexto y gobernanza en la industria
El directivo argumentó que el modelo incorpora un quinto elemento de ponderación diseñado para aislar las variables de corto plazo y los factores ambientales que ocurren durante el desarrollo de las actividades operativas. Esta herramienta permite evaluar con precisión matemática el peso de factores externos sin alterar la tendencia de largo plazo.
"Agregamos un quinto ponderador que es el contexto del partido, ahí entra lo que dijimos: la altura, si Trump llamó al presidente de la FIFA, que si los abuchearon. Ese factor cuenta en el quinto ponderador pero no determina el partido. Cuando hay empate entonces entra el quinto ponderador donde se hace una combinación".
El especialista concluyó que la aminoración de ineficiencias y el fortalecimiento de las reglas claras dentro de los organismos rectores del deporte resultan fundamentales para garantizar que las inversiones financieras generen un retorno equitativo en competitividad y prosperidad sectorial.
"La corrupción aparece cuando hay oportunidades de mala institución, de malas reglas o sin reglas. En la medida que se van generando reglamentos para que las ligas se integren al ecosistema, la FIFA tiene que avanzar en sus procesos institucionales que van desechando la corrupción".