Exponen principal debilidad de la estrategia de seguridad en México
El crimen organizado extorsiona al Estado mexicano, advierte Abraham Hernández Arellano, experto en temas de seguridad nacional, inteligencia y defensa

La principal debilidad de la estrategia de seguridad en México radica en la confusión entre los conceptos de seguridad pública y seguridad nacional, una situación que ha limitado la capacidad del Estado para anticipar y enfrentar amenazas que comprometen su estabilidad, afirmó Abraham Hernández Arellano, experto en temas de seguridad nacional, inteligencia y defensa.
En entrevista con la Periodista Ivonne Melgar en Imagen Radio, el autor del libro La frontera perdida. Seguridad Pública contra Seguridad Nacional. Cómo México confundió la misión explicó que ambas materias tienen objetivos distintos y requieren instituciones, estrategias e instrumentos diferentes.
Cuando algo pone en jaque al estado-nación, estamos hablando de un tema de seguridad nacional. (…) Hemos visto en las últimas décadas, cómo se ha ido diluyendo esta división que debería de existir entre proteger al Estado-Nación y proteger a la población exclusivamente a los individuos en sus bienes y en su patrimonio y en su vida. Esto ha llevado a cabo a que incluso el día de hoy la crisis que vemos ante Estados Unidos de seguridad, para Estados Unidos es una crisis de seguridad nacional, para México es una crisis de seguridad pública y creo que es uno de los principales factores que nos lleva a tener estas grandes diferencias y de cómo se tratan este tipo de problemas".
Esa diferencia, precisó, radica en la protección del Estado-nación, entendido como la integración de población, territorio y forma de gobierno.
Hernández Arellano sostuvo que esta discrepancia también explica las discrepancias entre México y Estados Unidos respecto al combate al crimen organizado. Mientras el Gobierno estadounidense considera la actuación de organizaciones criminales como un problema de seguridad nacional, México continúa abordándolo principalmente desde la óptica de la seguridad pública.
Enfrenta México amenazas híbridas
El especialista advirtió que el país enfrenta un escenario de amenazas híbridas, caracterizadas por la participación de actores no estatales, como el crimen organizado y organizaciones subversivas, que utilizan herramientas tecnológicas y mecanismos disruptivos para debilitar las capacidades institucionales del Estado.
Frente a este contexto, afirmó que la seguridad debe sustentarse en la inteligencia estratégica y no únicamente en la reacción frente al delito. "Los temas de seguridad nacional son la anticipación de fenómenos que pueden rebasar a estas instituciones", explicó, al considerar que el principal desafío no es la falta de capacidades, sino la ausencia de mecanismos eficaces de prevención.
Como parte de las propuestas desarrolladas en su libro, planteó reactivar la Agenda Nacional de Riesgos para convertirla en un instrumento operativo que asigne responsabilidades, recursos e indicadores de alerta temprana, en lugar de mantenerla como un documento meramente administrativo.
Asimismo, propuso una arquitectura de inteligencia integrada por dos niveles: uno estratégico, orientado a la protección de la soberanía y la continuidad del Estado, y otro operativo, enfocado en la prevención del delito, el análisis criminal y el fortalecimiento de las fiscalías.
Otro de los ejes centrales de su propuesta es fortalecer la gobernanza de datos y los mecanismos de contrainteligencia para combatir la corrupción.
Creo que extremadamente importante, este punto que nosotros llamamos contrainteligencia o la integridad del sistema. Básicamente no es otra cosa que poder garantizar la disminución drástica de los niveles que tenemos hoy en día en el país de corrupción. Hemos llegado hasta este punto por los niveles de corrupción que tenemos. La realidad es que el Estado mexicano en muchas ocasiones ha sido cooptado por el por el crimen organizado, eso es una realidad. Incluso podemos atrevernos a decir que en muchas ocasiones el estado mexicano es extorsionado por el crimen organizado, es una situación inaceptable".
Abrahan Hernández expuso lo que desde su perspectiva debe hacer el Gobierno mexicano para poder tener un diálogo binacional con Estados Unidos en materia de seguridad.
El Gobierno mexicano debe elevar a este rango de seguridad nacional hoy en día las situaciones que nos aquejan en temas de seguridad definitivamente, pero que cada instancia para lo que fue diseñada esté primero equipada, capacitada y homologada para lo que tiene que hacer. No podemos tener un Centro Nacional de Inteligencia hoy en día, reducido a temas de seguridad pública”.
Propuso una hoja de ruta de 36 meses para fortalecer las instituciones existentes, mejorar el intercambio de información entre los distintos niveles de gobierno y establecer métricas de impacto que permitan evaluar los resultados de la política de seguridad.