AMAP: Anemia en adultos mayores advierte riesgo de cáncer hematológico
La prevalencia pasa de 4 casos por cada 100 mil personas en la población general, a 25 casos por cada 100 mil habitantes en adultos mayores de 60 y 70 años.

Anemia registrada en personas de más de 60 años de edad constituye un indicador clínico primario de síndrome mielodisplásico, un tipo de cáncer de la médula ósea que afecta la producción de células sanguíneas.
En entrevista con Francisco Zea para Imagen Radio, Carlos Roberto Hernández Pérez, médico hematólogo y presidente de la Asociación Mexicana de Anemia Aplásica, advirtió sobre la necesidad de realizar evaluaciones médicas especializadas ante la presencia de cuadros anémicos en la población adulta mayor.
Hernández Pérez mencionó que la incidencia de esta enfermedad se ubica predominantemente en pacientes que superan los 60 años, con una mediana de diagnóstico registrada a los 70 años. El médico hematólogo precisó que los casos en edades menores resultan excepcionales dentro de la práctica médica.
Respecto a la etiología del padecimiento, el especialista puntualizó que en la mayoría de los diagnósticos no existe una causa previa identificable, por lo que el origen médico se cataloga dentro del espectro idiopático.
"Ocurre generalmente en personas de más de 60 años de edad. En la mediana es como 70 años de edad y son pacientes que tienen anemia", precisó el presidente de la Asociación Mexicana de Anemia Aplásica.
El doctor Carlos Hernández mencionó que, frente a la presencia de debilidad física, cansancio o palidez en manos y rostro, la detección médica requiere de una biometría hemática convencional para medir la disminución en los niveles de hemoglobina y eritrocitos en la sangre.
Continuó que de confirmarse el diagnóstico de anemia en un adulto mayor, el protocolo médico exige remitir al paciente con un especialista en hematología para realizar estudios invasivos que determinen la causa exacta del cuadro clínico.
"Lo que hacemos los hematólogos es hacer una evaluación de la fábrica de la sangre adentro del hueso. Tomamos una muestra, el aspirado de médula ósea, biopsia de hueso, la vemos al microscopio y hacemos una serie de estudios adicionales para definir si hay eso de mielodisplasia y confirmar el diagnóstico", indicó Hernández Pérez.
En el panorama epidemiológico, el presidente de la asociación estimó que la prevalencia pasa de cuatro casos por cada 100 mil personas en la población general a 25 casos por cada 100 mil habitantes en adultos mayores de 60 y 70 años.
Hernández Pérez desechó que los cuadros anémicos en la etapa adulta obedezcan a deficiencias nutrimentales de hierro, al tiempo que remarcó la relevancia del soporte transfusional y la donación de sangre dentro de los esquemas terapéuticos aplicables.
"La mayoría de la gente piensa falta de hierro. Eso es en niños; en una persona de 60 años lo más seguro es que no es falta de hierro y hay que buscar la explicación, una de ellas es síndrome mielodisplásico", concluyó el hematólogo.