Los riesgos por fumar en el auto
Más allá del propio acto de encender un cigarrillo en el coche, esto se puede convertir en un factor de riesgo de accidentes por distracción, entre otros males que conlleva.

Siempre será un momento perfecto para recordar lo riesgoso que puede resultar el fumar dentro del coche.
De acuerdo con datos recientes de la organización Mundial de la Salud (OMS), el tabaco provoca la muerte de más de ocho millones de personas al año, de las cuales más de seis millones son consumidores directos y alrededor de 890,000 son no fumadores expuestos al humo ajeno.
En nuestro país se producen 43 mil 246 muertes anualmente por fumar. Sin embargo, cuando se fuma en el coche, se agrega un factor de riesgo extra.
Aunque no se considera una infracción en el Reglamento de Tránsito, encender un cigarro y fumarlo al volante implica una distracción mínima de cuatro segundos que afecta la total libertad de movimientos del conductor pues, durante este lapso, el coche puede estar desplazándose a altas velocidades, con un mínimo de control por parte del conductor.
Si a este escenario le añadimos la posibilidad de que caiga ceniza o que se nos resbale el cigarro completo de los dedos y caiga sobre nosotros o sobre las vestiduras, estaremos obligados a desviar la vista del camino para buscar el tabaco dentro del habitáculo para apagarlo, y esto se puede convertir en una tragedia, no lo hagas.
Reducción de la atención al buscar la cajetilla, el encendedor, encender o apagar un cigarro, arrojar la ceniza por la ventana, con la posibilidad de que llegue a los ojos por el viento, hacer maniobras peligrosas para apagar alguna brasa encendida que llegue a volar, concentración de humo en los ojos con la consecuente irritación y lagrimeo, así como el retraso de los reflejos de vigilancia y atención, son otros de los factores de riesgo al fumar en el coche que no se pueden pasar por alto.
Por otro lado, fumar dentro del coche reduce la eficiencia del filtro de aire del habitáculo, cuya misión es garantizar su calidad y que circule bien.
Fumar puede dañar tu auto
Probablemente se tenga que cambiar con más frecuencia de lo habitual pues, de no hacerlo, habrá olores desagradables y la cantidad del aire filtrado que se respirará dentro del vehículo será reducida, por lo tanto el aire será menos puro, sin olvidar el hecho de que el mal hábito de fumar en el auto provocará que el interior se impregne de un olor muy desagradable y difícil de eliminar.
En ese sentido, fumar dentro del coche devalúa su precio de reventa, hasta en un 60%. El mal olor en el interior que produce el tabaco dentro de nuestro automóvil es el principal motivo, pero no el único, ya que diferentes estudios científicos han demostrado que en el coche de un fumador podemos encontrar niveles de toxinas hasta once veces mayores que en las de una zona de fumadores de cualquier bar.
Otros estudios mostraron que las consecuencias de fumar en el interior de un vehículo tienen mayores alcances. Las concentraciones de nicotina y nitrosaminas son mucho más altas en los vehículos de personas que fuman dentro del coche y la ventilación del automóvil no elimina la exposición al humo del tabaco ajeno.
“Cuando el coche está en marcha y circulamos con las ventanillas a medio abrir, las concentraciones bajan un poco en la primera fila de asientos, pero se mantienen igual atrás. “El medidor de concentración donde estaría sentado un niño pone los pelos de punta. El coche es un espacio muy pequeño y al fumar ahí, el aire contaminado se concentra y las personas tienen menos posibilidades de evitar respirar ese aire con hasta 50 carcinógenos. “Abrir ventanas no ayuda porque el aire no llega a salir y no se eliminan estos tóxicos”, señaló Ana Navas-Acien, investigadora del Departamento de Ciencias de la Salud Ambiental de la Escuela de Salud Pública Mailman de la Universidad de Columbia, Estados Unidos.

En ese sentido, fumar dentro del coche devalúa su precio de reventa, hasta en un 60%. El mal olor en el interior que produce el tabaco dentro de nuestro automóvil es el principal motivo, pero no el único, ya que diferentes estudios científicos han demostrado que en el coche de un fumador podemos encontrar niveles de toxinas hasta once veces mayores que en las de una zona de fumadores de cualquier bar.
Otros estudios mostraron que las consecuencias de fumar en el interior de un vehículo tienen mayores alcances. Las concentraciones de nicotina y nitrosaminas son mucho más altas en los vehículos de personas que fuman dentro del coche y la ventilación del automóvil no elimina la exposición al humo del tabaco ajeno.
Hay un humo residual que no se va y que se deposita sobre tejidos y superficies, como los asientos o el tablero.
Los investigadores encontraron que las concentraciones de todos los compuestos de humo residual en automóviles donde los conductores informaron que fumaban en el interior, “eran hasta seis veces superiores a las de los coches de no fumadores”.
Si a pesar de lo anterior, la necesidad de fumar un cigarrillo mientras manejas es muy fuerte, lo mejor es que hagas un alto en el camino para descender del coche y hacerlo; recuerda que debes asegurarte que al terminar, la colilla debe de quedar bien apagada, para no provocar un accidente.