EU no tiene urgencia por llegar a un acuerdo comercial con Canadá: Jamieson Greer
El punto muerto en las negociaciones ha acentuado la brecha entre las dos naciones

El Gobierno de Estados Unidos no tiene urgencia en llegar a un acuerdo Canadá, aun cuando la próxima semana comiencen a aplicarse nuevas restricciones a la importación de mercancías procedentes de dicho país, afirmó el titular de la Representación Comercial estadounidense (USTR), Jamieson Greer, en entrevista con la cadena CNBC.
Las posturas expresadas por el funcionario dejan ver que la Casa Blanca no percibe urgencia por hacer concesiones, a pesar de que el distanciamiento bilateral ha deteriorado los lazos entre dos históricos aliados, desatado contraofensivas arancelarias en ambos lados de la frontera y sembrado serias dudas sobre el porvenir del Tratado entre Estados Unidos, México y Canadá (T-MEC).
El paquete inminente de restricciones estadounidenses abarca una variada lista de productos canadienses, incluyendo licores, motocicletas y derivados lácteos.
Además, la administración del presidente Donald Trump mantiene sobre la mesa la amenaza de fijar gravámenes del 50% al acero, vehículos y componentes automotrices de origen canadiense a partir de enero, un panorama que arriesga con desarticular la cadena de producción del sector en Norteamérica.
En respuesta a los aranceles del 50% impuestas por Washington sobre un volumen aproximado de 20 mil millones de dólares en envíos canadienses —aplicadas tras el colapso de múltiples mesas de negociación—, las represalias aduaneras de Ottawa entraron en vigor a inicios de septiembre.
"Continuamos recibiendo el abastecimiento necesario en rubros como crudo, gas natural, potasa y otros insumos clave. Al mismo tiempo, los flujos agrícolas siguen cruzando la frontera, lo que demuestra que el intercambio comercial entre ambas naciones se mantiene fluido", declaró Greer a CNBC.
"Nos encontramos en una posición cómoda bajo la coyuntura actual (...) Mantenemos contacto esporádico y sostenemos diálogos constructivos sobre eventuales consensos, pero aseguraría que no existe apuro por nuestro lado", puntualizó el representante.

Hasta el momento, la legación diplomática de Canadá en Washington no se ha pronunciado sobre estas afirmaciones.
El punto muerto en las negociaciones ha acentuado la brecha entre las dos naciones, provocando acusaciones recíprocas sobre la responsabilidad del estancamiento. Este escenario llevó al primer ministro canadiense, Mark Carney, a abogar por reducir la dependencia hacia el mercado estadounidense, poniendo en entredicho la continuidad del T-MEC.
En el ámbito analítico, diversos especialistas sugieren que la estrategia de la administración Trump pasa por amarrar primero un entendimiento con México, lo que otorgaría a Washington una posición de mayor fuerza para presionar por términos más exigentes en una posterior negociación con Canadá.
De acuerdo con declaraciones vertidas esta semana por funcionarios mexicanos, se prevé que la siguiente ronda de conversaciones bilaterales entre Estados Unidos y México se celebre en el transcurso de octubre.

Con información de Reuters.