La IA salva al comercio mundial: La OMC eleva a 3.9% la previsión de crecimiento
La OMC eleva al 3.9% la previsión de crecimiento del comercio mundial en 2026 gracias al 'boom' de semiconductores para IA, pese a los costos energéticos

La Organización Mundial del Comercio (OMC), revisó al alza este sus previsiones sobre el crecimiento del comercio mundial, destacando que el auge en la demanda de insumos vinculados a la inteligencia artificial ayudó a contrarrestar las turbulencias generadas por la escalada bélica entre Estados Unidos e Israel contra Irán.
El ritmo de expansión en el volumen del comercio de mercancías superó las expectativas iniciales, situando la proyección para 2026 en un 3.9%, cifra que contrasta favorablemente con el 1.9% estimado en el escenario base difundido por la OMC en marzo.
Para 2027 se proyecta un avance del 4.1% —frente al 2.6% previo—, ubicándose apenas por debajo del nivel registrado en 2025, cuando el intercambio creció un 4.2%.
El repunte en la inversión destinada a semiconductores e infraestructura para centros de datos de Inteligencia Artificial funcionó como un catalizador decisivo, disparando el comercio en este nicho un 67% respecto al ejercicio anterior, de acuerdo con el informe.
En contraste, el organismo regulador con sede en Ginebra ajustó a la baja sus perspectivas para el comercio de servicios, reduciendo la estimación para 2026 al 3.3% (frente al 4.8% proyectado originalmente), debido al encarecimiento del combustible de aviación por las tensiones en Oriente Medio.
Las previsiones para los sectores de transporte y turismo —ambos con fuerte exposición a la región en conflicto— sufrieron recortes pronunciados, situándose en un modesto 0.9% y 0.2%, respectivamente. No obstante, se anticipa que el comercio de servicios repuntará hasta el 6.4% en 2027.
En el ámbito macroeconómico, se prevé que el PIB global se expanda un 2.6% en 2026, con Asia encabezando las tasas de crecimiento (4.3%), seguida por África y Sudamérica, mientras que para Oriente Medio se anticipa una contracción severa de la producción del 4%.
El documento de la OMC advierte que esta trayectoria sigue expuesta a diversos factores de riesgo, como la erosión del poder adquisitivo de los hogares ante el alza en combustibles y fertilizantes —derivada de las fallas en el estrecho de Ormuz, arteria clave del mapa energético—, el desarrollo de la guerra en Ucrania o una eventual moderación en las inversiones en IA.

La IA apuntala la resiliencia del comercio internacional
En su análisis actualizado, los economistas de la entidad señalaron que el tráfico de mercancías exhibió una firmeza superior a la anticipada frente a las crisis geopolíticas, sostenido por las adquisiciones masivas de semiconductores y equipos para procesar datos de IA.
En términos de valor monetario, los productos vinculados a la IA explicaron casi la mitad —el 47%— del crecimiento en el comercio global de bienes durante el primer semestre de 2026, aunque el reporte aclara que este dinamismo se mantiene fuertemente concentrado en geografías específicas.
El informe resalta además una de las brechas más acentuadas de los últimos años entre la evolución del volumen de mercancías (que avanzó un 3.5% interanual en el primer semestre de 2026) y su valor nominal en dólares, el cual escaló un 15%, reflejo del encarecimiento de la energía y de la elevada cotización de los insumos tecnológicos.
Asia liderará el intercambio de bienes en 2026, con incrementos del 9.5% en sus importaciones y del 9,9% en sus exportaciones. África también mostrará un desempeño sólido, con un alza del 8.9% en compras al exterior y del 5.6% en envíos.
En América del Norte, el crecimiento de las importaciones se mantendrá modesto en un 1.4%, aunque las exportaciones repuntarán un 5.7%. La otra cara de la moneda la ofrece Oriente Medio, donde se prevén caídas drásticas tanto en importaciones (-15.4%) como en exportaciones (-17.2%).
Finalmente, la OMC indicó que los indicios de fragmentación entre bloques comerciales rivales han perdido intensidad, si bien el distanciamiento económico entre Estados Unidos y China se ha acelerado, convirtiéndose en el principal factor de reorganización del comercio global.
Las compras estadounidenses provenientes de China descendieron un 29% en 2025, reduciendo la cuota del país asiático en el total de importaciones de Estados Unidos al 9.3%, una cifra distante del más del 20% que concentraba antes del estallido de las disputas arancelarias en 2018.

Con información de Reuters