Mala administración frena el ahorro, estudio de Bravo
El ahorro hábito difícil de consolidar en los hogares mexicanos

Aunque el ahorro destaca como la vía más efectiva para alcanzar estabilidad financiera, en la práctica persiste como un hábito difícil de consolidar en los hogares mexicanos.
Un estudio reciente de Bravo, firma especializada en la liquidación de deudas, revela que la principal barrera es que 69% de las personas no utiliza ahorros para enfrentar un gasto imprevisto.
En su lugar, 44% opta por tarjetas de crédito o préstamos, mientras que 25% solicita ayuda a familiares y amigos.
Esta falta de reservas provoca que 65% de los encuestados mantenga deudas activas, de las cuales 43% deriva de una mala administración del dinero.
El reporte expone que 93% de los participantes considera que mantiene una relación "buena" (46%) o "regular" (47%) con sus recursos. Sin embargo, al revisar la liquidez mensual, 61% no salda el total de sus compromisos al cierre de mes, 22% realiza únicamente el pago mínimo y 35% efectúa pagos parciales.
La ausencia de una estrategia constante termina por mermar la capacidad de pago en el corto plazo.
Al respecto, Luis Lucido, experto en finanzas personales de Bravo México, explicó que existe el mito de que para ahorrar hay que sacrificar el estilo de vida o que sólo pueden hacerlo quienes tienen ingresos muy altos.
“La realidad es que el ahorro es un tema de metodología y prioridades. Ahorrar no significa quedarse sin dinero para terminar el mes, sino aprender a distribuir los recursos para cubrir el presente y proteger el futuro".

Estrategias
Para construir un hábito sostenible sin comprometer la liquidez mensual, el especialista de Bravo aconseja separar un porcentaje fijo (entre 5 y 10%) al recibir ingresos, en lugar de esperar a guardar lo sobrante al final del mes.
También sugiere crear un fondo para imprevistos. Esto implica destinar un rubro específico dentro del presupuesto para emergencias y evita el uso de tarjetas o créditos ante contratiempos.
Asimismo, recomienda adoptar la regla 50/30/20. Esto implica distribuir 50% de los ingresos en gastos fijos, 30% en personales y 20% en ahorro o liquidación de deudas, con ajustes según cada realidad.
Otra recomendación es definir metas con propósito, es decir, vincular el ahorro a objetivos concretos para evitar compras de impulso y otorgar valor al esfuerzo mensual.
El especialista enfatizó que la recuperación financiera requiere una estrategia integral que ataque el problema de raíz para evitar la reincidencia en el sobreendeudamiento.