¿Qué gana quien organiza una tanda? Estas son las ventajas y riesgos, según la Condusef

Las tandas son una forma común de ahorro, pero la Condusef advierte sobre los riesgos que implican para sus participantes.

¿Qué gana quien organiza una tanda? Estas son las ventajas y riesgos, según la Condusef.
¿Qué gana quien organiza una tanda? Estas son las ventajas y riesgos, según la Condusef.Canva

Las tandas son una forma de ahorro muy común entre familiares, amigos y compañeros de trabajo. Sin embargo, la Condusef advierte que este sistema informal implica riesgos tanto para los participantes como para quien lo organiza.

Uno de los principales riesgos es que alguien deje de pagar. Esto puede afectar a quienes todavía no han recibido su dinero.

Además, las tandas no generan ganancias. El dinero se reparte entre los participantes según el turno acordado.

Entonces, ¿qué obtiene la persona que organiza una tanda?

¿Qué beneficios tiene organizar una tanda?

En México y otros países de América Latina, muchas personas recurren a las tandas como una forma sencilla de ahorrar. Según la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), su popularidad se debe, en parte, a que no exigen trámites ni requisitos formales.

¿Qué gana quien organiza una tanda? Estas son las ventajas y riesgos, según la Condusef.
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Una tanda funciona cuando varias personas acuerdan aportar la misma cantidad de dinero durante un tiempo. En cada turno, una persona recibe todo el dinero que juntó el grupo.

El organizador, también conocido como líder de la tanda, se encarga de coordinar las aportaciones, establecer el orden de los turnos y dar seguimiento a los pagos.

Aunque esta labor no genera rendimientos por sí misma, puede ofrecer algunas ventajas a quien asume la responsabilidad de coordinar el grupo, tales como:

  • Elegir el primer o último turno

En algunos casos, quien organiza puede acordar recibir uno de los primeros turnos para disponer antes del dinero acumulado. También puede elegir el último, dependiendo de las reglas establecidas con los demás participantes.

Recibir el fondo al inicio puede ser útil para quien necesita contar con una cantidad determinada de dinero en una fecha específica, mientras que ocupar el último turno puede funcionar como una forma de mantener el compromiso de ahorro durante todo el periodo.

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Esta condición depende de los acuerdos establecidos antes de comenzar.

  • Recibir una comisión o incentivo

Otra posibilidad es que el organizador reciba una compensación por realizar la gestión. Algunas personas acuerdan desde el inicio una comisión por coordinar las aportaciones y dar seguimiento al cumplimiento de los participantes.

También puede ocurrir que los integrantes entreguen voluntariamente una cantidad al finalizar la tanda como reconocimiento por la organización.

No se trata de una condición obligatoria. La existencia y el monto de cualquier pago dependen de las reglas acordadas por el grupo.

  • Elegir a los participantes

El organizador también tiene un papel importante al momento de integrar el grupo. Debido a que el incumplimiento de una persona puede afectar a los demás, suele ser necesario establecer desde el principio quiénes participarán y cuáles serán las condiciones.

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La confianza entre los integrantes es uno de los elementos centrales de este mecanismo, ya que no existe una institución financiera que garantice las aportaciones o cubra el dinero que deje de entregar alguno de los participantes.

¿Conviene entrar a una tanda?

Las tandas pueden facilitar el hábito del ahorro y tienen como característica principal su facilidad de acceso. Sin embargo, al tratarse de un mecanismo informal, no cuentan con las mismas condiciones de protección y regulación que otros productos financieros.

Tampoco generan intereses ni rendimientos sobre las aportaciones. El beneficio para cada integrante consiste en recibir, en el turno acordado, el fondo formado por las contribuciones del grupo.

Antes de participar, es importante conocer quién administrará el dinero, cuánto se aportará, durante cuánto tiempo, cuál será el orden de los turnos y qué ocurrirá si alguno de los integrantes deja de pagar.

La organización y la confianza pueden reducir algunos problemas, pero no eliminan el riesgo de incumplimiento que existe en este tipo de esquemas.

mgid