Anne Carson transforma lo clásico en su andar cotidiano: Hernán Bravo tras Nobel de Literatura

La canadiense Anne Carson fue reconocida con el Premio Nobel de Literatura 2026, anunció la Real Academia Sueca en Estocolmo.

Por: Pamela Michelle Nieto Rodríguez

“Hasta hace no mucho, su currículum consistía en lo siguiente: nació en Canadá y se gana la vida enseñando griego antiguo"
“Hasta hace no mucho, su currículum consistía en lo siguiente: nació en Canadá y se gana la vida enseñando griego antiguo"Foto: X @NobelPrize

La escritora y poeta canadiense, Anne Carson, fue reconocida con el Premio Nobel de Literatura 2026 este jueves. Fue así que la Real Academia Sueca aplaudió “su audaz e inventiva obra que, en un diálogo lúdico con la tradición clásica, ha creado nuevas formas para la literatura contemporánea”.

Y es que a lo largo de sus obras vemos cómo Carson se desliza y coquetea entre los límites de los hechos cotidianos con las lecciones que le han dejado “los clásicos”, como Virginia Woolf, James Joyce, incluso Marcel Proust. Una muestra de ese carácter es su cara llena de sorpresa tras recibir la llamada de la Academia, en medio de una sencilla cocina perdida en Islandia, en una imagen compartida al mundo por ella misma en redes sociales.

De esta manera es percibida, asumida y admirada por Hernán Bravo, editor del Periódico de Poesía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), quien destacó “el puente que traza entre el terreno autobiográfico en el presente con las diversas experiencias que en la literatura grecolatina también le han dado cabida”.

Hasta hace no mucho, su currículum consistía en lo siguiente: nació en Canadá y se gana la vida enseñando griego antiguo. Eso ya nos da una mirada al respecto del personaje que también, más allá de sus libros, es Ann Carson. En efecto, se ha ganado la vida enseñando griego antiguo, y a lo largo de su carrera académica comenzó a escribir libros que, todo el tiempo, están tendiendo un puente entre el pasado de la literatura grecolatina y el presente”.

En entrevista con Pascal Beltrán del Río para la Primera Emisión de Imagen Radio, el editor de la Máxima Casa de Estudios habló de algunos textos de la canadiense que demostrarían este profundo y enigmático lazo; por ejemplo “Nox”, un libro de poesía y ensayo publicado originalmente en 2010 por la editorial Vaso Roto, “es una elegía, un poema fúnebre a la muerte de su hermano”.

Retoma al poeta Catulo, y a partir de las 61 palabras que este poeta latino le dedica a su hermano, ella reconstituye, reconfigura esas 61 palabras. Y, a partir de sacarlas de contexto y de integrarlas a nuevos escenarios que incluyen, por supuesto, el estricto hoy, se dedica a hablar conmovedora, punzante y brillantemente sobre la muerte de su hermano”.

 

Pasaría lo mismo con el libro “La belleza del marido”, de acuerdo con Bravo, donde la poeta aplica un ensayo narrativo en 29 tangos “que, ni más ni menos, hace coincidir la crónica en verso de la separación de una de sus parejas con un estudio, una profundización al respecto del poeta romántico inglés John Keats”.

La manera en la que Carson lo hace es profundamente inquietante. Hace una serie de mezclas de géneros, el libreto de ópera, el poema, el epigrama, una novela en verso que retoma. Por ejemplo, en ‘Autobiografía de Rojo’ (1998, editorial Pre-Textos), en la historia de amor entre Gerión y Heracles, hace una nueva vuelta de tuerca a esa apasionada relación homosexual y al mismo tiempo se permite, en la belleza del marido, sacar algunos momentos de la relación con ese marido con el que termina, de una manera muy peculiar, en referencias al poeta británico Keats”.

En un éxito consumado, la poeta logra unir las voces de los clásicos literarios para poder expresar sus propias vivencias, jugar con ellas, transformarlas y arrojarlas ante los ojos de los lectores.

Es una autora que nos incita no solo a leer a través de ella a un mundo complejísimo y delicioso de autoras y autores del mundo antiguo; sino que además los trabaja, los reincorpora y los saca del lugar. Nos desquicia y nos descontextualiza algo que parecería ser una materia ya fija, ya cerrada de los estudios académicos. Y Carson, que es una académica de primer nivel, los saca de ahí, los quita de esa matriz, y los lleva a experimentar numerosas transformaciones, metamorfosis a lo largo y ancho de sus libros. Es la obra de Carson un testimonio vivo”.

Para Hernán Bravo, este reconocimiento “era ya una cuenta muy pendiente de la Academia Sueca”, al considerar que Anne Carsons es una de las “pocas figuras tan emblemáticas y tan decisivas para la escritura, de la poesía contemporánea en todo el mundo”.

mgid