Pandemia por peste neumónica es poco probable: Alejandro Macías
Ante el crecimiento de la alerta en Rusia luego de que una mujer muriera por una posible infección de peste neumónica, el doctor Alejandro Macías, detalló el peligro que puede existir si se trata de una bacteria creada en laboratorio o de un virus con alto índice de contagio.

Tras el fallecimiento de una científica por posible peste neumónica en Siberia y el aislamiento preventivo de unas 200 personas, el doctor Alejandro Macías, especialista en infectología, analizó los riesgos de que el patógeno haya escapado de un laboratorio y las implicaciones si hubiese sido manipulado genéticamente.
Respecto al comportamiento del patógeno original, el especialista explicó en entrevista con Pascal Beltrán del Río para Imagen Radio, la diferencia en las formas de contagio:
Hay peste bubónica que la transmiten las pulgas, o la peste neumónica que se transmite a través del aire por neumonía. Es la misma bacteria, pero son dos metas de transmisión distintas. Si se trata de la peste neumónica, ahí tiene poca transmisibilidad. Recuerden que eso se determina a través de lo que se conoce como el R0 de la enfermedad”.
Macías detalló la dinámica habitual de propagación de esta bacteria al compararla con otros padecimientos y señaló el peligro que existe en caso de que se trate de una bacteria de laboratorio o de un virus como la influenza:
Llama la atención que tengan 200 personas más o menos en cuarentena, entonces ahí hay dos posibilidades: o es una bacteria en efecto de laboratorio que está capacitada para transmitirse mejor, porque viene de una institución que estudia ese tipo de cosas, eso sería peligroso porque entonces tendría un R0 mayor de 1, o bien que fuera otra cosa, que no fuera peste neumónica, que fuera, por ejemplo, un virus de influenza o de coronavirus, o algún otro de esos virus de transmisión mucho más eficiente, y en cuyo caso, si hubiera casos secundarios, la cosa estaría mucho, mucho más peligrosa”.
Al ser cuestionado hipotéticamente sobre cómo las instituciones científicas pueden alterar genéticamente la bacteria de la peste neumónica para volverla más peligrosa y eficiente en el aire, el infectólogo detalló la metodología técnica:
Eso es a través de ensayo y error. Se hacen cambios genéticos, precisamente se determinan, se buscan los genes que facilitan la transmisión por vía aérea, como por ejemplo el sostenerse en el aire por más tiempo, el sostenerse en condiciones de pH más ácido que puede venir a las partículas aéreas de saliva y eso puede entonces también teóricamente modificar una bacteria. Son cosas de ensayo y error. No es que sea sencillo, pero hay que decir que esas instituciones pueden tener años investigando la bacteria y eso es perfectamente posible”.
El especialista concluyó expresando que, si bien la bacteria de la peste en su estado natural no suele representar una amenaza pandémica severa debido a su rápida evolución y baja transmisibilidad, la falta de transparencia del gobierno ruso y el aislamiento masivo dejan abierta la duda sobre si se trata de un patógeno modificado o de un virus distinto, escenario que representaría un problema de salud pública mucho más grave a nivel internacional.