Huracán toca tierra: qué significa, cuáles son sus efectos y cómo protegerte

La temporada de ciclones tropicales siempre trae consigo la incertidumbre y el temor de que uno de estos colosos de la naturaleza alcance nuestras costas. Escuchar que un huracán está próximo a tocar tierra activa los protocolos de emergencia, pero comprender exactamente qué significa este evento, sus consecuencias y cómo reaccionar es vital para salvaguardar la vida y el patrimonio. A continuación, desglosamos la información oficial sobre este fenómeno.
¿Qué significa que un huracán toque tierra?
De acuerdo con la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA), un huracán se clasifica como tal cuando sus vientos superan las 74 mph (aproximadamente 119 km/h).
Se dice que un huracán "toca tierra" cuando el centro de la tormenta, conocido como el ojo, cruza la línea de la costa y entra en territorio continental.
Es importante destacar que, según la NOAA, debido a un fenómeno conocido como recursividad, muchos huracanes pueden volver a salir al mar sin llegar a tocar. Sin embargo, cuando lo hacen, representan un alto riesgo para las poblaciones costeras y tierra adentro.
Efectos y peligros cuando un huracán impacta
El impacto de un huracán trae consigo múltiples amenazas interconectadas. Según el Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED), uno de los principales riesgos son las posibles inundaciones derivadas del pronóstico de lluvias torrenciales, las cuales pueden ocasionar el desbordamiento de ríos y arroyos.
Los efectos específicos varían dependiendo de la categoría del huracán en la escala Saffir-Simpson.
Marea de tormenta y oleaje elevado
La Comisión Nacional del Agua (Conagua) advierte que los efectos del oleaje elevado son extremadamente peligrosos para las zonas costeras.
Huracanes menores (Categoría 1 y 2): Pueden provocar la inundación de carreteras costeras en sus zonas más bajas y daños a muelles.
Huracanes mayores (Categorías 3, 4 y 5): Las inundaciones cerca de la costa destruyen estructuras, y los terrenos bajos pueden inundarse kilómetros tierra adentro. En los casos más catastróficos, se registran daños graves en plantas bajas de estructuras cercanas a la costa debido al embate de las olas y escombros flotantes.
Vientos catastróficos
Los vientos huracanados son una fuerza destructiva formidable.
Según los protocolos oficiales, los daños pueden ir desde la caída de ramas y árboles hasta la destrucción completa de señales, daños estructurales severos en casas, voladura total de techos en residencias y la destrucción completa de casas rodantes en huracanes de categorías superiores.
Lluvias torrenciales e inundaciones
Las precipitaciones intensas son una amenaza constante. Como advierte el CENAPRED, estas lluvias aumentan el nivel de las presas y generan inundaciones significativas.
¿Qué hacer ante el impacto inminente de un huracán?
Ante la llegada de un huracán, las autoridades mexicanas han establecido directrices claras para proteger a la población. Estas son las acciones clave recomendadas por el CENAPRED y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT):
Mantente informado y sigue instrucciones:
Conserva la calma, escucha la radio de pilas para obtener información oficial y sigue estrictamente las instrucciones de las autoridades de Protección Civil.
Evacúa si es necesario:
Si las autoridades recomiendan evacuar la zona de riesgo, hazlo sin dudar y acude al refugio temporal más cercano, especialmente si tu vivienda es frágil o está en una zona vulnerable. Conoce las rutas de desalojo y los puntos de reunión familiar.
Asegura tu hogar (si decides refugiarte allí):
Si tu casa es segura y decides quedarte, cierra puertas y ventanas, y aléjate de ellas. Protege los vidrios con cinta adhesiva en forma de cruz. Cierra las llaves de gas y agua, y desconecta el interruptor de energía eléctrica y todos los aparatos. Retira antenas y objetos que el viento pueda desplazar.
Prepara tus suministros de emergencia:
Ten a la mano artículos de emergencia, incluyendo agua embotellada, alimentos enlatados, radio y linterna de baterías con repuestos, botiquín de primeros auxilios y documentos importantes guardados en bolsas de plástico.
Permanece bajo resguardo:
No salgas hasta que las autoridades informen oficialmente que el peligro ha terminado. No confíes en la aparente calma del ojo del huracán.