El arte de frenar el tiempo: Dr. Isaac Shturman explica la evolución de la anatomía facial

l Dr. Isaac Shturman Sirota aborda los avances médicos relacionados con el envejecimiento, las estructuras de soporte de la cara y los procedimientos contemporáneos de la anatomía facial.

¿Cómo funciona el envejecimiento facial?
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El paso del tiempo genera modificaciones en las estructuras profundas del rostro humano, afectando componentes como el hueso, los compartimentos de grasa, los músculos y la piel. La comprensión de estos mecanismos biológicos determina el éxito de las intervenciones de la medicina reconstructiva y estética moderna, las cuales buscan mitigar la pérdida de soporte sin alterar las funciones motrices ni la expresión natural de las personas.

Isaac Shturman Sirota, cirujano plástico del Hospital Angeles Lomas, explicó en entrevista con Imagen Radio las causas del funcionamiento de la pérdida de soporte en los tejidos del rostro.

El envejecimiento facial no es un proceso que ocurra únicamente en la superficie de la piel. Existe una reabsorción ósea progresiva, acompañada de la migración y disminución de las almohadillas grasas que dan volumen al rostro, lo que provoca el descenso de los tejidos por gravedad".

El especialista detalló que el rostro cuenta con ligamentos de retención que fijan los tejidos blandos a las estructuras óseas subyacentes. Con el detrimento de la producción de colágeno y elastina, estos ligamentos pierden tensión, lo que genera la aparición de surcos pronunciados en la zona nasogeniana y en el contorno mandibular.

El especialista precisó que los procedimientos quirúrgicos y no quirúrgicos deben individualizarse de acuerdo con el índice de masa corporal y el grado de flacidez de cada paciente. Las técnicas de rejuvenecimiento facial implican el manejo de tejidos delicados como el sistema músculoaponeurótico superficial, el cual sirve de base estructural para sostener la piel del cuello y las mejillas.

Restaurar la anatomía no consiste en rellenar de forma indiscriminada, sino en entender la pérdida volumétrica exacta de cada compartimento para devolver la tracción natural al tejido blando".

El médico concluyó que el conocimiento profundo de las arterias y nervios faciales es el factor principal para garantizar la seguridad dentro del quirófano, minimizando los riesgos de complicaciones vasculares o parálisis motoras durante los tratamientos.

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