Revisiones anuales del T-MEC pueden generar certidumbre: Pedro Casas Alatriste

Pedro Casas Alatriste, de la AmCham, explica por qué las revisiones anuales del T-MEC no significan el fin del tratado y cómo proteger las inversiones.

Revisiones anuales del T-MEC pueden generar certidumbre: Pedro Casas Alatriste
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Pedro Casas Alatriste, director general de la American Chamber of Commerce of Mexico (AmCham), establece que el proceso de revisiones anuales del T-MEC debe limitarse estrictamente a supervisar la implementación de los acuerdos vigentes y evitar a toda costa una renegociación de los textos fundamentales.

Ante la decisión del gobierno de Estados Unidos de no renovar el tratado de forma automática, el representante empresarial sostiene que la estabilidad del marco comercial depende de la certidumbre jurídica que brinden estos ejercicios anuales de revisión.

En entrevista con Rodrigo Pacheco para Imagen Radio, el directivo detalló la postura del sector privado ante el nuevo mecanismo de supervisión iniciado tras el vencimiento del plazo original del tratado. Casas Alatriste precisó que existe una distinción fundamental entre el cumplimiento de lo pactado y la apertura de nuevas negociaciones que generarían riesgos innecesarios para la integración económica de la región de Norteamérica.

Tenemos que asegurarnos que las revisiones año con año, si es que se dan, tengan que ser para supervisar la implementación de nuestros acuerdos. Si todas las partes, los mercados y el sector privado entienden que las revisiones se van a tratar de asegurar que su implementación es correcta, eso podría generar certidumbre, porque quiere decir que habrá una mayor supervisión sobre un acuerdo que ya conocemos".

El papel de la seguridad en la relación comercial

El director general de AmCham reconoce que, aunque los temas de seguridad no forman parte de la mesa técnica de negociación comercial con el USTR, existe la posibilidad de que estos asuntos contaminen la relación bilateral al escalar a las decisiones de alto nivel entre los gobiernos de México y Estados Unidos. El especialista advierte que la complejidad política del entorno actual permite que funcionarios de seguridad o inteligencia integren sus agendas en la toma de decisiones del presidente Donald Trump.

El representante empresarial señala que, si bien Marcelo Ebrard y sus contrapartes estadounidenses mantienen la discusión en parámetros técnicos, un mandatario con el perfil negociador de Trump podría vincular temas de seguridad, como investigaciones a funcionarios públicos o control fronterizo, con las condiciones de la relación comercial. Esta interconexión representa un factor de riesgo en la toma de decisiones finales al más alto nivel.

Sería muy iluso de nuestra parte pensar que en una decisión al más alto nivel, del presidente Donald Trump, no se le presente todo el panorama. Si de repente tienes a autoridades de seguridad diciendo que vamos avanzando en ciertos temas, y luego los negociadores comerciales diciendo cómo estamos en materia económica, Trump, siendo el negociador que es, seguramente podría usar un argumento de un tema sobre otro y contaminarlos".

Certidumbre ante las elecciones intermedias

Casas Alatriste descarta que los resultados de las elecciones intermedias en Estados Unidos, donde se renovará la Cámara de Representantes y una parte del Senado, tengan un impacto significativo en la operatividad del T-MEC. El directivo fundamenta esta visión en el respaldo bipartidista que posee la integración económica, debido a que el modelo de coproducción actual vincula profundamente la economía local de múltiples estados estadounidenses con el comercio con México.

El especialista subraya que la estructura del T-MEC permite realizar ajustes técnicos a través de cartas paralelas o protocolos en áreas estratégicas como inteligencia artificial o semiconductores, sin necesidad de recurrir al poder legislativo. Esta flexibilidad blinda al acuerdo ante las fluctuaciones de la política interna estadounidense y garantiza que la inercia económica se mantenga como el motor principal de la relación, independientemente de los resultados electorales de los partidos Demócrata o Republicano.

La relación comercial entre México y Estados Unidos ha evolucionado a dejar de ser una política de te vendo y te compro bienes terminados a lo que es hoy, que es producimos juntos. Múltiples estados de la Unión Americana dependen del comercio con México y eso ha llevado a que el acuerdo sea un instrumento con una amplia favorabilidad bipartidista. No creo que las elecciones influyan en lo más mínimo".

Gestión de stakeholders y valor estratégico

AmCham mantiene una presencia constante en Washington para recordar a los legisladores y tomadores de decisiones el valor estratégico que México genera para las economías locales estadounidenses. 

Casas Alatriste enfatiza que la labor de cabildeo del sector privado es fundamental para contrarrestar la desinformación sobre la importancia de las cadenas de suministro compartidas. Esta estrategia busca que los actores políticos reconozcan que la integración es indispensable para la competitividad frente a potencias rivales.

El director general afirma que la prioridad de la organización consiste en consolidar la supervisión efectiva de la implementación del T-MEC, asegurando que México obtenga un trato preferencial en temas pendientes como los aranceles 232 en acero y aluminio.

 La apertura percibida en las conversaciones con la Secretaría de Economía y el USTR permite al sector privado mantener una perspectiva de cautela, pero con expectativas de alcanzar un escenario superior al actual tras la reunión programada para el 20 de julio.

mgid