“Todo suma y todo resta” en la relación México – Estados Unidos, asegura Gerónimo Gutiérrez
El ex Embajador descarta que una eventual pérdida de fuerza política de Donald Trump tras las elecciones intermedias modifique la relación bilateral

La tensión diplomática entre México y Estados Unidos derivada del caso de Ismael “El Mayo Zambada” podría influir en el proceso de revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), ya que la administración del presidente Donald Trump ha roto con la práctica histórica de mantener separados los temas comerciales de los asuntos de seguridad, migración y política exterior, advirtió el ex embajador de México en Washington, Gerónimo Gutiérrez.
En entrevista con la Periodista Ivonne Melgar en Imagen Radio, el Diplomático explicó que durante décadas ambos países mantuvieron una regla no escrita para evitar que los conflictos políticos afectaran la agenda económica, pero esa lógica cambió desde la primera Presidencia de Trump.
México y Estados Unidos siempre habían tenido una regla tácita, que era que los distintos temas de la relación se llevaban cada uno por separado y, en particular, que el tema comercial se trataba sin contaminarse de otros asuntos. Esa regla se rompió con la llegada de Donald Trump a la presidencia por primera vez y desde entonces la tendencia de la administración Trump es poner todos los asuntos en una misma canasta. Hoy en día, por cómo opera la administración Trump en sus negociaciones, todo suma o todo resta".
Aunque aclaró que las recientes tensiones en materia de seguridad no implican automáticamente un deterioro del T-MEC, sostuvo que la negociación deberá abordarse de manera integral.
Respecto a Roberto Lazzeri, nuevo Embajador de México en Estados Unidos, Gutiérrez dijo que cualquier representante diplomático enfrenta actualmente un escenario complejo, independientemente de su trayectoria, debido al funcionamiento de la administración estadounidense.
La primera condición para cualquier Embajador es que tenga acceso, interacción y la confianza del Presidente o la Presidenta de la República. Eso es indispensable para mover las cosas y también porque te da peso en Washington. Todos los Embajadores compiten por la atención del gobierno estadounidense y es muy importante que sepan que cuentas con el respaldo directo del jefe del Estado mexicano".
Descartó que una eventual pérdida de fuerza política de Donald Trump tras las elecciones intermedias modifique la relación bilateral.
He oído ese planteamiento y debo decir que creo que está equivocado. Donald Trump es un producto de transformaciones muy profundas políticas y sociales en Estados Unidos. Esas condiciones no van a desaparecer simplemente porque él deje la Presidencia. Hay que empezar a analizar el escenario post-Trump, pero no apostar a que un cambio coyuntural transforme de manera importante la estrategia que México debe seguir con Estados Unidos".
Gutiérrez también recordó que incluso los gobiernos demócratas han mantenido posiciones poco favorables al libre comercio y advirtió que la relación bilateral seguirá estando profundamente influida por la política interna de ambos países.
Continuidad del T-MEC y necesidad de IED
En cuanto a la revisión del T-MEC, explicó que el tratado conserva vigencia y que existen incentivos económicos para renovarlo, principalmente por la integración productiva entre los tres socios.
Las restricciones y los principales incentivos para renovar el tratado van a venir fundamentalmente de los sectores productivos de los tres países. Hay que seguir persuadiendo, articulando todos los intereses que legítimamente existen en Estados Unidos a favor del T-MEC y hacerlo con cuidado, diplomáticamente y a través de las formas".
Previó que podrían repetirse anuncios como el de Toyota que esta semana anunció el traslado de su planta en Tijuana, Baja California, hacia San Antonio, Texas, en Estados Unidos, durante un proceso de migración gradual que durará cuatro años y terminará en 2030.
Tristemente sí, el Presidente Trump está tratando de jalar inversiones a Estados Unidos, que no se vayan a otros países, sea México o China. Las cadenas productivas entre México y Estados Unidos están tan integradas que eso tiene un límite. Entonces, no puede descartarse que haya otros ejemplos”.
Al referirse a la inversión extranjera, reconoció que Estados Unidos continuará impulsando políticas para atraer capitales hacia su territorio, por lo que México deberá redoblar esfuerzos para mantenerse competitivo.