AmCham da por hecha la renovación del T-MEC por 16 años y prevé certidumbre total
A pesar de las posturas de negociación complejas entre los gobiernos de México, EU y Canadá, la AmCham México destaca que sus mil 500 empresas agremiadas continúan empujando un acuerdo de largo plazo sin aranceles.

La vigencia por una década adicional del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) permite mantener la certidumbre legal para los flujos de capital en territorio nacional frente a las evaluaciones de carácter periódico. Las corporaciones de capital estadounidense mantienen sus proyecciones de inyección económica debido a la continuidad del marco regulatorio comercial de la región de Norteamérica.
En entrevista con Darío Celis y Rogelio Varela para Imagen Radio, Óscar del Cueto, presidente de la American Chamber of Commerce (AmCham) México, explicó las implicaciones de este escenario para el ecosistema corporativo.
Tenemos acuerdo por 10 años y eso pues nos permite tener certidumbre, digamos, por esta década que así fue pues la conversación... Nosotros la vemos desde la AmCham como no necesariamente una revisión de todo lo que se tiene que cambiar o adecuar en el tratado, sino más bien una revisión de lo que se acordó y cómo está caminando".
El esquema de evaluaciones periódicas dentro del bloque norteamericano no frenará la ejecución de los proyectos financieros programados por las corporaciones afiliadas. El mantenimiento de las condiciones operativas vigentes funge como el mecanismo de validación jurídica indispensable para el establecimiento de recursos en los diversos sectores productivos del país.
La posición de Estados Unidos, la posición de Canadá y la nuestra es de extender el acuerdo por otros 10 años, así que eso nos da certeza para la inversión, certeza para seguir trabajando en lo que se requiere en nuestro país... Yo creo que sí hay esa certeza de inversión, creemos que el trabajo que se está haciendo de manera conjunta bilateral pues ha dado los resultados que hoy tenemos".
La estrategia técnica busca consolidar una estructura arancelaria significativamente menor para los componentes industriales manufacturados en la zona geográfica norteamericana. La preservación de la competitividad de las cadenas de suministro locales depende de evitar modificaciones restrictivas en los acuerdos comerciales preestablecidos para el acero y el aluminio.
Hay sectores tan clave como el acero precisamente, aluminio, la automotriz, en los que vamos a seguir empujando para que precisamente esos aranceles se vean beneficiados por el acuerdo que hoy tenemos, porque se cumple con las reglas de origen, que no haya una modificación tan amplia en las reglas de origen, pero que si hay aranceles sean mucho menores".
El flujo comercial entre México y el mercado estadounidense mantiene una tendencia de incremento porcentual de dos dígitos en el periodo reciente. El comportamiento de la inversión extranjera directa se encuentra respaldado de forma prioritaria por los recursos inyectados por las organizaciones corporativas de origen estadounidense instaladas en el país.