Nuevo pasaporte de EU incluye rostro y firma de Donald Trump
Andrés Oppenheimer analiza la manía de Donald Trump por estampar su imagen y nombre en pasaportes, billetes y edificios públicos en Estados Unidos.

El fenómeno de Donald Trump no conoce límites cuando se trata de su imagen. Lo que comenzó en el sector inmobiliario, donde su apellido dominaba torres y hoteles, se ha trasladado ahora al corazón de la burocracia estadounidense.
En entrevista para ¡Que Tal Fernanda! con Fernanda Familiar, Andrés Oppenheimer, periodista colaborador, analiza cómo el presidente ha iniciado una escalada sin precedentes para estampar su nombre, firma y rostro en documentos y activos públicos de la nación, desde chocolates en aeropuertos hasta los nuevos pasaportes especiales por el 250 aniversario de la independencia.
Recalcó que el anuncio más reciente, un pasaporte con una fotografía de Trump en una postura amenazante junto a la Declaración de la Independencia, ha causado revuelo. No se trata solo de un documento oficial, sino de un ejercicio de dominancia visual.
El nuevo pasaporte especial tiene una foto de Trump que ocupa tres cuartas partes del documento, siendo más grande que la de los héroes de la independencia".
De acuerdo con Oppenheimer, la imagen de Trump en este documento especial ocupa tres cuartas partes del espacio, opacando a los héroes fundadores.
Es el último ejemplo de un hábito que se está acelerando: ponerle su nombre a todo", señala el analista.
Ante esta situación, Oppenheimer propone dos teorías: Por un lado, una combinación de narcisismo y el deseo de ser recordado como una figura histórica de gran peso. Por otro, una estrategia deliberada de comunicación política. Siguiendo la premisa de Steve Bannon de "inundar la zona noticiosa con lo que sea", Trump logra mantenerse en el centro de la conversación.
La historia demuestra que quienes se construyen estatuas y monumentos en vida, desaparecen del imaginario público al primer cambio de gobierno".
Al forzar a los medios y a sus críticos a hablar de sus pasaportes, monedas o billetes, Trump domina la agenda y desplaza temas que podrían serle desfavorables.