Mazda 6e a prueba desde España

Sin importar qué energía impulse a sus vehículos, la firma japonesa nos demostró con su Mazda 6e que seguirá haciendo autos divertidos de manejar y seductores a primera vista

mazda 6e
A primera vista, el diseño de este sedán es futurista, aunque todavía es fácil de relacionar con el Mazda 6 que se vendía en nuestro país hace varios años.Mazda

MADRID, España.- Que en México el portafolio de productos de Mazda todavía no ofrezca vehículos 100% eléctricos no quiere decir que la marca japonesa no los tenga, y la aclaración es pertinente pues para nadie es un secreto que en otros países ésta es una alternativa tecnológica cada vez más apetecible, sobre todo para aquellos mercados que han encontrado una ecuación favorable al utilizar electricidad para impulsar a sus autos.

Así que viajamos a España, un lugar donde el Mazda 6e, ese que vimos en China hace un par de años, ya lleva prácticamente un año vendiéndose y donde incluso este sedán eléctrico acaba de recibir una actualización, para incorporar el mismo motor que la CX-6e, una camioneta eléctrica que acaba de sumarse a la oferta comercial en distintos países de Europa.

A primera vista, el diseño de este Mazda 6e es futurista, aunque todavía es fácil de relacionar con el Mazda 6 que se vendía en nuestro país hace varios años.

Mazda 6e
Su apuesta por un diseño no solo hermoso sino también funcional se evidencia en detalles tecnológicos como el alerón trasero retráctil, que aparece automáticamente al superar los 90 km/h para aumentar la carga aerodinámicaMazda

Por fuera es un Mazda hecho y derecho, y aunque mucho de su lenguaje de diseño —con una parrilla totalmente cerrada, luces afiladas, líneas más estilizadas y una aerodinámica privilegiada— lo delate como un auto 100% eléctrico, los ingenieros de la marca japonesa han luchado por demostrar que su transición hacia la movilidad eléctrica no los ha obligado a renunciar al carácter y estampa que desde hace muchos años es inconfundible, en un vehículo donde la sensación de conexión con el automóvil no desaparece y se mantiene como sello de identidad de la marca de Hiroshima.

Nuestro recorrido comenzó en Madrid y mientras transitábamos por las calles de la capital española, buscando una ruta de manejo que resultó divertidísima, la cual nos llevó a través de una zona montañosa de camino a Segovia, una histórica ciudad en Castilla y León, famosa por su impresionante acueducto romano y su castillo medieval. Allí nos percatamos de que a lo largo de sus casi cinco metros de largo este sedán se ha empeñado en no parecer un eléctrico más, sino una alternativa real para quienes siguen buscando un auto de fuerte personalidad, que presume una pronunciada caída coupé y el inconfundible lenguaje Kodo.

Su apuesta por un diseño funcional se evidencia en detalles tecnológicos como el alerón trasero retráctil, que aparece automáticamente al superar los 90 km/h para aumentar la carga aerodinámica sobre el eje posterior y mejorar la estabilidad.

Puertas adentro, el tablero mantiene la premisa que establece en el exterior, con una propuesta limpia y digital, protagonizada por una pantalla central de 14.6 pulgadas con un clúster digital de 10.2 pulgadas. La cereza del pastel llega a cargo del Head-Up Display con realidad aumentada que proyecta información de conducción y navegación directamente sobre el parabrisas, tal y como lo veíamos hace algunos años en las películas de Tom Cruise.

El sistema de infoentretenimiento puede vincular tu teléfono móvil a través de Apple CarPlay o Android Auto inalámbrico y puede responder a comandos de voz mediante el sistema Hey Mazda, además reconoce algunos gestos de la mano, para controlar funciones como el audio o llamadas, una tecnología que hace algunos años presumían marcas como BMW en sus vehículos más lujosos, tipo Serie 7. Aunque para ser honestos con un botón era más que suficiente, para controlar funciones básicas como el volumen del sistema de audio de 14 bocinas que corre a cargo de sus paisanos de Sony.

La tracción trasera eleva la experiencia deportiva de conducción, pues tanto en las cerradas curvas de nuestra ruta como en algunos tramos donde pudimos ir más rápido el auto se plantaba y nos presumía sus nuevas cualidades, que son incluso mejores que las del último Mazda 6 que se vendía en nuestro país que mandaba la potencia al eje delantero.

La suspensión merece una mención especial, pues no busca convertir al 6e en un deportivo de reacciones bruscas; en todo caso privilegia el confort de marcha y mantiene bien controlados los movimientos de la carrocería. Esta combinación encaja con la propuesta de un sedán eléctrico de casi cinco metros: rápido cuando se necesita, pero principalmente cómodo y estable en viajes de largo aliento.

Mazda 6e
Puertas adentro, el tablero mantiene la premisa que establece en el exterior, con una propuesta limpia y digital, protagonizada por una pantalla central de 14.6 pulgadas con un clúster digital de 10.2 pulgadas.Mazda

Aunque nosotros manejamos una versión que ya ha sido actualizada, en su llegada al mercado español este sedán ofrecía dos versiones, una capaz de ofrecer más de 550 kilómetros de autonomía y otra que rondaba los 480, ambas cobijadas por una aplicación desarrollada por Mazda, que te permite recargar las baterías en cualquier estación, sin importar la compañía que ofrezca el servicio. Hoy el único motor disponible ofrece rangos similares de autonomía, aunque eso sí mejora la velocidad de recarga.

Mazda está lista para ofrecer lo que los distintos mercados automotrices del planeta le demanden, y si bien es poco probable ver un sedán así en nuestro país, queda claro que lo que sea que traiga a México no sacrificará su esencia y la personalidad que hasta el día de hoy ha caracterizado a sus autos, sin importar cuál sea la energía que los impulse.

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