No hacerlo, es hacerlo todo

Thrive en un mundo que se niega a cambiar

A veces parece que la maternidad y el trabajo no son compatibles.
A veces parece que la maternidad y el trabajo no son compatibles.Pexels

No hay día que pase sin sentir algo de culpa. Punto.

Es como si, con nuestros bebés, naciera un sentimiento de culpa del que, no importa lo que hagamos, ya nunca logramos deshacernos. Este ruido horrendo que nos acecha a las mamás de manera abrupta y cotidiana. Y aunque hay semanas que parece que lo podemos lograr todo e ignorarla, hay otras que no sabemos cómo hacer para que todos sobrevivan: pendientes, súper, comidas, escuelas, tareas, mails, entregas. Y sin planear el título de la columna con mi vida, hace poco me tocó vivir el ejemplo perfecto.

Mis hijas se despertaron 6 AM para estar en la oficina 8 AM conmigo. En sus vacaciones, en días que no tendrían por qué despertarse temprano. Son unas absolutas genias porque lo hacen sin chistar, sin reclamos, un par de enanas que demuestran apoyo incondicional y desmesurado diario y en todo momento. Un día tuve que quedarme a ver, por segunda vez en menos de 24 horas, la misma presentación con la misma expositora — sin ningún cambio sustancial, solo cambió el público — y aun así me tocó quedarme otras dos horas. 

Aunque hay días que parece que podemos hacerlo todo, en realidad no siempre es así
Aunque hay días que parece que podemos hacerlo todo, en realidad no siempre es asíPexels

Ambos días, mis hijas sentadas en el piso de la sala esperándome. Sin hablar, sin moverse, sin pedirme nada, viendo a su mamá trabajar. Alguien todavía tuvo el descaro de pedirme pasar adelante (me había sentado atrás para poder estar cerca de ellas) y dejar a mis hijas en el fondo de la sala: "Total, ayer tus hijas se portaron muy bien", me dijo al final. Y no, no me estaba pidiendo un favor logístico, sin decirlo, dos horas más del mismo tema, para él valían más que dos niñas sentadas en el piso que, además, ya habían cumplido con 8 horas de oficina evitables.

Ser madre ya viene con una buena dosis de culpa.
Ser madre ya viene con una buena dosis de culpa.Pexels

No es solo hablar de balance, o de si puedes brillar en tu trabajo y ser buena madre. Es si puedes hacer las dos cosas en el mismo cuarto, al mismo tiempo, y que a nadie más que a ti le parezca extraño. Es quedarnos callados ante situaciones de desigualdad, machismo institucional y desconsideración estructural. 

Esta, más que la carga mental diaria, es algo que ningún INEGI mide, no solamente se nos pide cargar la lista de pendientes, se nos pide cargar con la certeza de que en cualquier sala, en cualquier momento, la maternidad puede convertirse en un pendiente que alguien más decide mover de prioridad. Así que no, no es un problema nuevo ni uno que tengamos que tomar a la ligera.

En México, solo 5.8% de los niños menores de 3 años tiene acceso a cuidado externo formal (1), contra un promedio de 31.2% en los países de la OCDE (2). La licencia de paternidad sigue en 5 días. La flexibilidad, cuando existe, no depende de una política escrita: depende del criterio de quien esté a cargo — quien muchas veces carece de sentido común, considerando que es el menos común de todos los sentidos. 

Un estudio publicado este año encontró que las madres cargan 67% más tareas de gestión doméstica que los padres (3) — no las tareas en sí, la lista mental de todo lo que hay que anticipar para que nada se caiga. Todo esto sin contar las expectativas sobre tener dinero, estar bonitas, flacas, liderar, ser mamás (sin hablar todo el tiempo de los hijos) y tener una carrera sin olvidarte de tu familia. El eterno trabaja como si no tuvieras hijos y edúcalos como si no tuvieras trabajo.

Las madres suelen llevar más carga de trabajo que los padres.
Las madres suelen llevar más carga de trabajo que los padres.Pexels

Lo que me pasó no es una anécdota aislada, es el patrón exacto que esos números describen. Y aquí estamos, 14 años después de Why Women Still Can't Have It All (4), no con un cambio de estructura, sino con lo que hacemos con nuestra frustración y cómo manejamos nuestras emociones.

Recuerdo ver en repetidas ocasiones el video en donde Shonda Rhimes, una de las mujeres más exitosas en el mundo de la televisión y dueña de una productora millonaria, responder a la pregunta inevitable (que, BTW, nadie le haría a un hombre en su posición: no la cuestionan por su éxito, la cuestionan por ser mamá): "Shonda, how do you do it all?" (5) Y ella, sin pedir perdón, contesta: "I don't". 

A veces el poder de mamá está en no hacer todo
A veces el poder de mamá está en no hacer todoPexels

El verdadero poder no está en hacerlo todo, está en estar de acuerdo con no hacerlo todo. No como condicionamiento o resignación, pero como intercambio por la decisión de perseguir y conseguir sueños. Es que nuestros hijos puedan ver en primera fila que su mamá es una mujer realizada, exitosa, que tiene columnas en medios relevantes, escribe libros, es dueña de sus jueves por la noche y trabaja para empresas globales.

No con resignación, con decisión. Haciendo intercambios, quizá sin tanto balance, pero sí con intención. Creo que también es dejar de fingir que la sala de juntas y el tiempo con los hijos pesan lo mismo: es elegir en voz alta cuál pesa más. Yo no sé si algún día voy a encontrar el balance adecuado, o voy a dejar de sentir culpa, o voy a pensar que lo que pasó ese día estuvo mal, o si hubiera hecho algo diferente. 

Lo que sí sé es que no estoy resignada: estoy tratando de thrive en un mundo que se niega a cambiar. Y sé que mis hijas van a crecer viendo a una mamá que walks the talk — que luchó por su libertad, por su éxito, por defender su voz y por nunca rendirse ni ceder a los límites y las estructuras. La próxima vez que tengas que dejar la casa por el trabajo, recuerda: no dejaron de ser lo más importante — es justo porque lo son que vale la pena que te vean salir adelante.

1.- Encuesta Nacional sobre Uso del Tiempo (ENUT) 2024, INEGI, publicada en agosto de 2025; dato de cobertura de cuidado infantil formal en países OCDE. inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/boletines/2025/enut/enut2024_RR.pdf

2.- Ley Federal del Trabajo, México. Referencia: IMCO, "Las licencias de paternidad 2026". imco.org.mx/las-licencias-de-paternidad-2026

3.-Weeks, A. C., Kowalewska, H., & Ruppanner, L. (2025). "Take a Load Off? Not for Mothers: Gender, Cognitive Labor, and the Limits of Time and Money." journals.sagepub.com/doi/10.1177/23780231251384527

4.- Slaughter, Anne-Marie. "Why Women Still Can't Have It All." The Atlantic, julio/agosto 2012. theatlantic.com/magazine/archive/2012/07/why-women-still-cant-have-it-all/309020

5.- Shonda Rhimes, discurso de graduación en Dartmouth College, junio de 2014. washingtonpost.com/blogs/she-the-people/wp/2014/06/10/shonda-rhimes-tells-dartmouth-grads-how-she-does-it-all-she-doesnt-and-anyone-who-does-is-lying

mgid