¿Quiénes son los cuatro fundadores de Hogwarts en Harry Potter?
Descubre quiénes fundaron el Colegio Hogwarts en el universo de Harry Potter, el conflicto entre las casas y el secreto de Salazar Slytherin

En el universo de Harry Potter, cuatro magos legendarios unieron sus talentos alrededor del año 990 para crear el Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería. Este recinto educativo nació con el propósito fundamental de proteger a los jóvenes con habilidades mágicas de la persecución constante de los muggles.
Godric Gryffindor, Helga Hufflepuff, Rowena Ravenclaw y Salazar Slytherin cimentaron las bases de la escuela en perfecta armonía. Los fundadores enseñaron juntos a las primeras generaciones de estudiantes y bautizaron las cuatro residencias del colegio con sus respectivos apellidos.

Para asegurar la correcta selección de los futuros alumnos, los hechiceros decidieron encantar el sombrero de Godric. Este artefacto cobró vida y se convirtió en el mítico Sombrero Seleccionador, encargado de clasificar a cada estudiante tras el retiro de los líderes originales.
Los pilares mágicos y sus características
Cada fundador buscó cualidades específicas y únicas para sus aprendices. Godric Gryffindor valoró el valor, el coraje, la audacia y la caballerosidad. Este mago eligió los colores dorado y escarlata, estableció al león como símbolo y legó la icónica Espada de Gryffindor.
Helga Hufflepuff adoptó una filosofía inclusiva al aceptar a todos los alumnos por igual sin discriminar. La bruja, experta en encantamientos alimenticios, priorizó la lealtad, la honestidad, el trabajo duro y la paciencia bajo los colores amarillo y negro del tejón.

Por su parte, Rowena Ravenclaw privilegió la inteligencia, la sabiduría, el ingenio y la curiosidad. La artífice de los planos cambiantes del castillo optó por el azul y el bronce, usó el águila como estandarte y forjó una famosa diadema que otorgaba erudición al portador.
Salazar Slytherin completó el grupo original con su fuerte predilección por la ambición, la astucia, la determinación y el liderazgo. Este hablante de pársel, el idioma de las serpientes, vistió a su casa de verde y plateado, eligiendo al reptil como su distintivo oficial.

La ruptura y la Cámara de los Secretos
La llamada edad de oro del colegio terminó abruptamente por severas diferencias ideológicas. Salazar Slytherin exigió restringir las admisiones y aceptar únicamente a estudiantes de sangre pura, temiendo una traición por parte de los magos nacidos de familias sin magia.
Esta postura intolerante desató un conflicto directo con el resto de la cúpula escolar. Godric Gryffindor, su mejor amigo hasta ese momento, se opuso firmemente a la discriminación y defendió que el talento mágico genuino no dependía del linaje familiar.

La tensión acumulada entre los líderes escaló hasta provocar una feroz disputa física. Diversos historiadores mágicos documentan que la confrontación culminó en un intenso duelo de varitas entre Gryffindor y Slytherin dentro de las mismas instalaciones de la institución educativa.
Tras perder la pelea y enfrentar el rechazo rotundo de los otros tres fundadores, el líder de las serpientes abandonó el castillo definitivamente. Su amargo exilio marcó el trágico final de la alianza que dio origen al colegio británico.

Antes de su partida definitiva, el desertor ejecutó un oscuro plan de venganza a espaldas de sus antiguos compañeros. Salazar construyó la oculta Cámara de los Secretos en las profundidades subterráneas de la escuela, totalmente apartada de la mirada del cuerpo docente.
El mago purista escondió un enorme Basilisco en las entrañas del recinto. El objetivo principal de la letal criatura consistía en esperar la llegada del verdadero heredero de Slytherin, lugar que ocupó décadas después Tom Riddle, mundialmente conocido como Lord Voldemort.
El temible villano liberó al monstruo para purgar la escuela y aniquilar a los nacidos de muggles. El oscuro legado del fundador persistió durante siglos y representó una amenaza constante para el joven Harry Potter durante su paso por la institución.