¿Qué es IMAX y por qué todos hablan de este formato tras La Odisea de Christopher Nolan?
Descubre qué es IMAX, cómo funciona y por qué el formato volvió a captar la atención tras el estreno de La Odisea, la nueva película de Christopher Nolan.

Desde que comenzaron a difundirse los primeros avances de La Odisea, la nueva película de Christopher Nolan, una palabra se ha repetido entre los amantes del cine: IMAX, pero ¿por qué y cuál es su significado?
El director británico volvió a apostar por este formato para llevar al público una experiencia visual mucho más inmersiva que la de una proyección normal, lo que despertó la curiosidad de quienes se preguntan qué significa realmente ver una película en IMAX y por qué representa un acontecimiento actualmente.
De acuerdo con información del Nashville Film Institute, IMAX no es únicamente una pantalla más grande, sino un sistema que reúne cámaras especializadas, proyectores de alta resolución, sonido envolvente y salas diseñadas específicamente para que el espectador perciba cada escena con mayor nivel de detalle.

¿Qué es IMAX?
IMAX es una tecnología cinematográfica desarrollada en Canadá a principios de la década de 1970. Su nombre suele asociarse con las enormes pantallas donde se proyectan las películas, pero en realidad también incluye cámaras, sistemas de grabación, proyectores y equipos de audio creados para ofrecer una experiencia distinta a la de una sala tradicional.
Durante sus primeros años, este formato se utilizó principalmente para documentales y producciones educativas. Con el paso del tiempo comenzó a atraer a grandes estudios de Hollywood y hoy forma parte de algunas de las producciones más ambiciosas del cine.
Actualmente existen alrededor de mil 500 salas IMAX distribuidas en más de 80 países.

¿Cuál es la diferencia entre IMAX y un cine tradicional?
Aunque muchas personas creen que la única diferencia es el tamaño de la pantalla, el formato IMAX modifica prácticamente toda la experiencia dentro de la sala.
La pantalla suele ser considerablemente más grande y alta que la de un cine convencional, lo que permite que la imagen ocupe una mayor parte del campo visual del espectador.
A ello se suma un sistema de proyección de alta resolución que ofrece imágenes más definidas, mejor contraste y colores más intensos. Dependiendo de la sala, IMAX puede utilizar proyección digital o película de gran formato de 70 milímetros, considerada una de las de mayor calidad en la industria.
El sonido también cambia. Los altavoces se distribuyen estratégicamente alrededor de la sala e incluso detrás de la pantalla para crear un efecto envolvente, mientras que la acústica del recinto está diseñada para que el audio llegue con claridad desde cualquier asiento.
¿Por qué Christopher Nolan prefiere filmar en IMAX?
Christopher Nolan ha sido uno de los principales impulsores del formato durante los últimos años. Películas como The Dark Knight, Dunkirk, Tenet y Oppenheimer incorporaron escenas filmadas con cámaras IMAX para aprovechar una imagen más amplia y un mayor nivel de detalle.
Sin embargo, con La Odisea el director llevó esa apuesta un paso más allá al utilizar las nuevas cámaras IMAX de gran formato durante toda la producción, una decisión que busca que el público aproveche al máximo las capacidades del formato cuando vea la película en una sala compatible.

¿Cómo logró Christopher Nolan filmar toda La Odisea con cámaras IMAX?
Durante años, uno de los mayores obstáculos para filmar una película completa con cámaras IMAX no fue el tamaño del equipo, sino el ruido que generaban sus motores. Debido a que utilizan película de gran formato y un complejo sistema mecánico, estas cámaras producían un sonido tan intenso que dificultaba grabar diálogos con claridad cuando se colocaban cerca de los actores.
De acuerdo con Adam Hlavac, creador y productor digital radicado en Los Ángeles, conocido por analizar tecnología cinematográfica y cofundador del canal de YouTube Heroes Reforged, Christopher Nolan planteó a IMAX el reto de desarrollar una cámara más silenciosa que permitiera mantener la calidad de imagen sin comprometer el sonido durante el rodaje.
El resultado fue la nueva cámara IMAX Keighley y un sistema de aislamiento acústico conocido como The Blimp, que envuelve por completo la cámara y su cargador de película. Según Hlavac, este diseño reduce casi 50% el ruido de los motores, lo que permitió al director y al cinefotógrafo Hoyte van Hoytema filmar escenas de diálogo con la cámara mucho más cerca de los actores.
La innovación, sin embargo, trajo un nuevo desafío: el equipo era tan voluminoso que, en algunas escenas, los actores no podían verse entre sí. Para solucionarlo, el equipo desarrolló un sistema de espejos que les permitía mantener el contacto visual mientras la cámara permanecía entre ellos.
Nolan ha señalado que rodar un largometraje completamente en IMAX había sido uno de sus mayores objetivos como cineasta. Gracias a esta nueva tecnología, La Odisea se convirtió en el primer largometraje narrativo filmado por completo con las nuevas cámaras IMAX, un avance que, de acuerdo con Hlavac, podría marcar un antes y un después en la forma de producir películas con este formato.

¿Vale la pena ver una película en IMAX?
La respuesta depende del tipo de película, pero en producciones pensadas para este formato la diferencia suele ser evidente.
Las escenas de acción, los paisajes, los efectos visuales y las secuencias filmadas con cámaras IMAX muestran una imagen más amplia que la proyectada en una sala tradicional, además de un sonido que busca envolver al espectador y hacerlo sentir parte de la historia.
Por esa razón, cuando un director anuncia que una película fue concebida para IMAX, la recomendación de especialistas y de la industria suele ser verla en ese formato para apreciar el trabajo visual y sonoro tal como fue planeado desde su producción.