Canasta básica acumula incremento del 2.23% en lo que va del 2026; cambia consumo
La presión acumulada sobre el presupuesto familiar ha transformado la conducta de compra en el país

En lo que va del año, el conjunto de los 33 productos mínimos indispensables para la dieta de las familias mexicanas reportó un incremento de 2.23 por ciento.
De acuerdo con el levantamiento de precios que mes a mes realiza Excélsior, el costo para adquirir la canasta básica, definida por el extinto Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), alcanzó los 2,333.40 pesos este 31 de julio.
Así, el reporte destaca variaciones acumuladas en lo que va del año que han impactado de forma directa el menú cotidiano de la población.
El producto con mayor impacto fue el chile cuaresmeño, cuyo precio por kilo se disparó a 34.00 pesos, lo que significó un aumento de 99.50 por ciento.
A este incremento le siguieron otros alimentos esenciales en la mesa mexicana. La papa reportó un alza de 88.45%, mientras que la naranja escaló 40.47%, lo que los ubica como los principales motores de la carestía en los mercados y tiendas de autoservicio.
De manera mensual, la canasta alimentaria tuvo un retroceso de 0.11%, explicado por la trayectoria descendente que mantuvo la inflación en la primera quincena de julio.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en las primeras dos semanas del séptimo mes del año, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) se ubicó en 3.10% a tasa anual, su menor nivel desde diciembre de 2020.
Con este resultado ligó su séptima desaceleración quincenal consecutiva y se consolidó dentro del rango de tolerancia establecido por el Banco de México (Banxico), cuyo objetivo permanente es de 3.00% +/- un punto porcentual.
En cambio, el avance anual de los alimentos indispensables en la dieta de los mexicanos fue de 0.48 por ciento.

Ajustes
La presión acumulada sobre el presupuesto familiar ha transformado la conducta de compra en el país.
Los consumidores han adoptado estrategias defensivas para proteger su capacidad adquisitiva frente a distorsiones como el aumento indirecto de costos.
La decimoquinta edición del estudio EY Future Consumer Index, elaborado por la consultora EY, revela que 74% de los consumidores mexicanos realiza ajustes significativos en sus patrones de gasto habituales para orientar sus recursos hacia alternativas de menor precio.
Un factor determinante en esta conducta es la percepción de distorsiones en los empaques. El reporte detalla que 78% de las personas nota una reducción en el tamaño o contenido de los productos sin una disminución equivalente en la etiqueta, fenómeno conocido como reduflación.
Esto estimula la búsqueda de formatos de mayor eficiencia. El informe de EY precisa que 48% de los encuestados recurre a compras en tiendas o supermercados de descuento. Y 43% prefiere sustituir las marcas tradicionales por opciones de marca propia.
