Deuda financiera: Pemex busca reducir vencimientos de corto plazo
Pemex deberá cubrir 168.7 mil mdp en deuda este año, 47.1% menos que en 2025, como parte de su estrategia para reducir riesgos financieros.

Petróleos Mexicanos (Pemex), en conjunto con el apoyo de la Secretaría de Hacienda, mantienen la estrategia de una menor concentración de vencimientos y dependencia de financiamiento de corto plazo, esto con el objetivo de reducir sus riesgos de financiamiento.
De acuerdo con información de la empresa, para lo que resta de este año deberá cubrir 168.7 mil millones de pesos, 47.1% menos en comparación al nivel de 319.1 millones de pesos que la empresa registró en el mismo periodo de 2025.
La petrolera asegura que hasta ahora ha logrado avanzar en la estrategia para reducir presiones de corto plazo. Tan solo en el segundo trimestre “se concluyó la renovación de las líneas de crédito revolventes por 4 mil de millones dólares y 19 mil millones de pesos. La operación permitió suspender vencimientos hasta 2029 y mejorar las condiciones financieras”, dijo en su último reporte financiero.

Hacia 2030, es decir, en cuatro años y medio, la empresa deberá pagar 584.9 mil millones de pesos en vencimientos, un monto que también es menor en comparación a un mismo lapso calculado el año pasado.
Como parte de esta estrategia, el gobierno sigue apoyando a Pemex, pues durante los primeros seis meses de 2026, el gobierno federal otorgó 100.4 mil millones de pesos en aportaciones de capital, 6.2% más respecto a los 94.5 mil millones de pesos de un año antes.
Recursos que se suman a lo que ha recibido desde 2019 y que actualmente suman 1.49 billones de pesos solo en aportaciones de capital, destinados principalmente al pago de sus obligaciones crediticias.

EN LA BALANZA
Para Ramsés Pech, analista del sector energético, Pemex desfasó sus vencimientos porque enfrentaba demasiada deuda de corto plazo y fuerte presión de liquidez.
Es así que, para evitar riesgos de refinanciamiento, realizó manejo de pasivos: recompras, pagos anticipados y extensiones apoyadas por Hacienda, lo que le ha dado un “respiro financiero”, aunque para ello ha extendido su dependencia al apoyo federal.