OCDE reconoce esfuerzos de recaudación en México: pasa del 15.9% al 18.3%
Para el organismo el fisco debe ir más allá del combate a la evasión, pues todavía hay rezagos frente a otras economías

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) reconoció que los esfuerzos fiscales de México llevaron a que la recaudación tributaria neta pasara de 15.9% en 2018 a 18.3%, como proporción del Producto Interno Bruto (PIB).
Cabe recordar que la estrategia fiscal mexicana ha apostado de forma prioritaria por la eficiencia administrativa y el combate a la evasión y el fraude fiscal, evitando incrementar las tasas de impuestos generales como el Impuesto Sobre la Renta (ISR) o el Impuesto al Valor Agregado (IVA).
En su reporte Tax Policy Reforms 2026, la OCDE destaca el fortalecimiento del cobro a grandes contribuyentes, con una mayor fiscalización sobre auditorías corporativas, fiscalización de operaciones transfronterizas y revisión rigurosa de deducciones.
Así como los incrementos y actualización de cuotas del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) aplicados a combustibles, gasolinas y diésel, bebidas saborizadas y tabaco, así como discusiones en torno al gravamen sobre bebidas alcohólicas y combustibles fósiles.
A lo anterior se suma la integración de herramientas digitales del Servicio de Administración Tributaria (SAT) para cerrar brechas de evasión e informalidad en plataformas digitales e intermediarios comerciales.
Si bien hay avances en la fiscalización y la digitalización han llevado la recaudación tributaria a niveles sin precedentes, la comparativa con las principales economías del mundo revela otra realidad, y es que México continúa ocupando los últimos lugares en recaudación fiscal como proporción del Producto Interno Bruto (PIB) entre todos los países miembros de la OCDE.

Persistente rezago
Mientras que el promedio de ingresos tributarios en los países de la OCDE se sitúa cercano a 34% del PIB, en México apenas ronda 18.3% del PIB; en América Latina y el Caribe se ubica en torno al 21.7% del PIB.
De acuerdo con el reporte, la mayoría de los países de la OCDE, la recaudación descansa sobre tres pilares equilibrados: impuestos sobre la renta de personas físicas (como el ISR), contribuciones a la seguridad social e impuestos al consumo (como el IVA).
En México, por el contrario, la estrechez del mercado laboral formal recorta drásticamente los ingresos por impuesto sobre la renta personal y seguridad social. El país mantiene un elevado nivel de informalidad laboral que supera 50% de la población ocupada, lo que excluye a millones de trabajadores y pequeños negocios del padrón de contribuyentes directos.
La OCDE destaca que economías avanzadas utilizan de manera intensiva los impuestos sobre la propiedad, como el impuesto predial, y los impuestos medioambientales, al carbono y a la contaminación, como fuentes sostenibles de ingresos subnacionales y de transición ecológica.
Pero en México, la recaudación del predial local representa menos de 0.4% del PIB, una cifra marginal comparada con más de 1.5% o 2.0% que obtienen países europeos o norteamericanos. Los impuestos ecológicos y sobre combustibles en México sufren variaciones debido a las políticas de subsidios o estímulos al IEPS para contener la inflación.
El informe de la OCDE subraya que el compromiso de México con la consolidación fiscal es fundamental pero no se puede depender exclusivamente de recortes al gasto o del combate a la evasión.
