Cuba abre gasolineras, farmacias y minería al capital privado tras presión de EU y crisis económica
Durante la sesión del Parlamento celebrada este miércoles, el primer ministro Manuel Marrero detalló el avance de un paquete de 176 medidas promercado que buscan reducir el monopolio estatal y mitigar la escasez de combustible, alimentos y medicinas que asfixia a la isla

El gobierno de Cuba oficializó este miércoles una reducción drástica en el catálogo de actividades económicas reservadas en exclusiva al Estado, permitiendo por primera vez el ingreso de capitales privados —nacionales y extranjeros— en sectores de alto impacto.
Durante su intervención ante el Parlamento, el primer ministro Manuel Marrero confirmó que, del paquete de 176 medidas promercado aprobadas el pasado 18 de junio, 110 ya se encuentran en fase de implementación y las 66 restantes arrancarán en septiembre.
“Los resultados se alcanzarán gradualmente y a partir de ahora comienza la etapa más difícil, donde debemos garantizar la aplicación efectiva de las medidas”, señaló el primer ministro.
Combustibles, salud privada y minería
Entre las actividades despenalizadas destacan la venta al por menor de combustibles, la administración de farmacias, residencias para adultos mayores, terminales de pasajeros y carga, instalaciones portuarias, importación de vehículos, energías renovables, así como operaciones mineras y petroleras bajo esquemas específicos.
En el mercado energético, Marrero detalló que se han otorgado licencias a más de 100 actores no estatales para la comercialización mayorista de combustible, sumado a la aprobación del primer negocio con inversión extranjera directa para la importación y distribución del hidrocarburo.
El plan también abarca aperturas en el sector bancario y la industria azucarera, aunque analistas advierten que la efectividad dependerá del capital foráneo.

“Para invertir en la minería, en la extracción de petróleo o en la producción de azúcar, hace falta un capital que la mayoría de las mipymes cubanas no tienen. Inevitablemente, muchas de estas inversiones van a necesitar la llegada de capital extranjero”, explicó el economista cubano Daniel Torralbas.
Presión de Washington y crisis social
El giro en el modelo de planificación centralizada ocurre en un contexto de vulnerabilidad extrema. La política de máxima presión ejercida por el presidente estadounidense Donald Trump —que incluye un bloqueo petrolero de facto sumado al embargo vigente desde 1962— ha acelerado el colapso energético de la isla, registrando cinco apagones generales en lo que va del año y un desabastecimiento crítico.
“Todo el mundo sabe que en este momento nosotros estamos subsistiendo por las mipymes. Hay que buscar alguna solución, porque la realidad es que la gente está sin medicamentos, sin alimentos”, expresó Ana Diego, una jubilada cubana de 66 años entrevistada por la agencia AFP.
A pesar del alcance de la reforma, el Estado cubano mantendrá bajo su control exclusivo los servicios de salud pública, educación, medios de comunicación, telecomunicaciones, seguridad, defensa y la industria del tabaco.Cambios en vivienda y sector agrícola
Como parte de los proyectos de ley examinados por el Legislativo, se aprobaron modificaciones estructurales en materia laboral, agrícola y de propiedad:
- Vivienda: Los ciudadanos cubanos podrán ser propietarios de hasta dos viviendas en zonas urbanas (anteriormente el límite era una) y se legaliza el uso de hipotecas.
- Agricultura: La tierra se mantendrá bajo propiedad estatal, pero se ampliarán de forma sustancial las concesiones de usufructo para campesinos, cooperativas y empresas privadas.
Actualmente, operan en Cuba más de 15 mil pequeñas y medianas empresas (mipymes), las cuales generan empleo para más de un tercio de la fuerza laboral activa del país.