Propuesta para cambiar el nombre del Paso de Cortés es un tema de ideología: historiador
El historiador Enrique Ortiz, mejor conocido como Tlatoani Cuauhtémoc, analiza la propuesta de la presidenta Claudia Sheinbaum.

“Realmente es un tema de ideología política, donde hay héroes y villanos, así se clasifica esta historia maniquea”, lamentó el historiador Enrique Ortiz, mejor conocido como “Tlatoani Cuauhtémoc”, sobre la propuesta anunciada el fin de semana pasado por la presidenta Claudia Sheinbaum para cambiar el nombre de Paseo de Cortés por el de “Paseo de los Pueblos Indígenas”.
Es muy triste porque así no es la historia. La historia no es blanco y negro, sino que está llena de matices grises”.
En entrevista con Pascal Beltrán del Río para la Primera Emisión de Imagen Radio, el también escritor destacó que el cambio de nombre, lejos de reivindicar la memoria de los pueblos originarios frente a la conquista española, “no tiene ningún tipo de coherencia ni ningún tipo de respaldo histórico, no tiene sentido”.
Esto debido a que el sitio no era frecuentado por los grupos indígenas debido a las dificultades que el terreno representa y al clima de la zona, “lluvia, neblina, pues no era muy usado realmente en tiempos prehispánicos”.
Sabemos que Hernán Cortés, después de la matanza de Cholula, la cual se concretó alrededor del 18 de octubre de 1519, decide avanzar hacia Tenochtitlán a pesar de las advertencias y el temor de Moctezuma de que estos extranjeros entren a la gran capital mexica. Por lo que sabemos, pasa entre los dos volcanes, el Popocatépetl y el Iztaccíhuatl, entre el 1 y 3 de noviembre para llegar hacia donde Bernal Díaz del Castillo dice que llegan hacia Amanalco, que es Tlalmanalco. Esa es la razón por la que se le conoce como Paso de Cortés”.
De acuerdo con el relato de Tlatoani Cuauhtémoc, en ese momento el español tenía que decidir la ruta que seguiría entre dos caminos; el primero, uno más cómodo para su viaje, “ahí hay una guarnición mexica que los está esperando para atacar, para emboscarlos”; y el segundo que parece más brusco. Ante la advertencia de nativos, Cortés decide ir por el segundo camino rescatándose de la emboscada.
Al ser nombrado Hernán Cortés en medio de esta discusión desde el gobierno federal, el historiador señaló que se tiene cierta fijación con el español y con el episodio de la Conquista, por ello han decidido cambiar los nombres que recuerden a este personaje.
Pero no es un tema de exaltar, es un tema de memoria, es un recordarnos a los mexicanos que vivimos todavía en estos tiempos, pues en qué lugar sucedió, qué acontecimiento protagonizado por quién. La Noche Triste no es un tema de bandos, no es un tema de miopía histórica, no de blancos y negros, o de héroes contra villanos. Es un tema de que Hernán Cortés llora esa noche. […] La historia está ahí para ser analizada, estudiada, no para ser juzgada; y mucho menos cuando trata de empujar un agenda política o ideológica donde hay buenos y malos”.
Asimismo, destacó que actualmente es imposible imaginar a los mexicanos sin las raíces españolas, tanto en la sangre como a nivel cultural, “es negar nuestros orígenes, nuestra historia”.
Claro que sí llevó muchísima violencia, pero también ahí es donde se forja la identidad de nosotros como mexicanos, con nuestros platillos culinarios, nuestras tradiciones, nuestra religiosidad, nuestras catedrales y nuestros templos y zonas arqueológicas. La lista es larga y es imposible de borrar”