Fusión de Volaris y Viva Aerobus concentraría 73% del mercado y elevaría riesgos para los pasajeros
Antitrust Intelligence advierte encarecimiento de tarifas y pérdida de competencia tras eventual fusión de las aerolíneas de ultra bajo costo

La latente integración entre Volaris y Viva Aerobus encendió las alarmas en el sector aeronáutico y entre los usuarios del transporte aéreo en México. De acuerdo con un reporte publicado por la firma especializada Antitrust Intelligence, "la posible fusión entre Volaris y Viva Aerobus plantea riesgos relevantes para la competencia y el bienestar de los consumidores", amenazando con transformar el mercado en un esquema de alta concentración con escasas alternativas de vuelo.
El impacto de esta transacción otorgaría un dominio abrumador a un solo grupo empresarial sobre las rutas del país. El informe detalla que "las dos aerolíneas alcanzarían en conjunto alrededor de 73 por ciento del tráfico aéreo nacional", cifra que al sumarse con la cuota de Aeroméxico dejaría cerca del 95 por ciento de la aviación comercial en manos de únicamente tres competidores.
La consecuencia más inmediata de este reordenamiento recaería en el costo final que pagan los viajeros por cada boleto. La consultora resalta que "la entidad combinada tendría mayor capacidad para elevar precios en rutas con poca competencia", apoyándose en antecedentes donde Volaris registró incrementos de hasta 25 por ciento interanual en sus tarifas previa a una mayor participación.
Lejos de responder a eficiencias operativas voluntarias, la transacción busca oxigenar las finanzas de ambos operadores de ultra bajo costo tras un periodo de fuertes pérdidas. El estudio sostiene que "la fusión sería una decisión defensiva orientada a reducir costos, fortalecer los balances y ampliar el poder de fijación de precios", luego de que Volaris perdió 127 millones de dólares en el segundo trimestre de 2026 y Viva Aerobus acumuló números rojos por 133 millones de dólares en el primer semestre del mismo año.
La presencia de un competidor tradicional de red como Aeroméxico no garantizaría la contención de los costos en el mercado nacional. Antitrust Intelligence enfatiza que "Aeroméxico no necesariamente sustituye la competencia perdida", debido a que opera un modelo de negocio con servicios diferenciados que le permite fijar tarifas considerablemente más altas que las empresas de bajo costo.
La experiencia internacional en la regulación de fusiones similares sugiere tomar medidas precautorias estrictas. Recordando los bloqueos judiciales a operaciones como JetBlue-Spirit en Estados Unidos o Ryanair-Aer Lingus en Europa, el análisis plantea que "la pregunta central que plantea el análisis es directa: 'Cuando las propias aerolíneas de bajo costo se fusionan, ¿quién mantiene bajos los precios?'".
La última palabra sobre la viabilidad del acuerdo recaerá en las autoridades regulatorias del país, las cuales deberán exigir pruebas contundentes de beneficio al público. La firma concluye que "las compañías tendrían que cuantificar y demostrar que esas eficiencias son reales, atribuibles a la operación y suficientes para compensar el daño potencial a los consumidores", un expediente que ya se encuentra en manos de la Comisión Nacional Antimonopolio.