Implante de marcapasos sin cables beneficia a paciente en el CMN “20 de noviembre” del ISSSTE
El marcapasos sin cables pesa apenas 1.75 gramos, se coloca mediante un procedimiento de mínima invasión, lo que favorece una recuperación más rápida.

El Centro Médico Nacional (CMN) “20 de noviembre” del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) marcó un hito en la medicina de alta especialidad al realizar la primera colocación de un marcapasos sin cables en sus instalaciones.
El procedimiento benefició a un derechohabiente de 88 años de edad originario de Hermosillo, Sonora, posicionando a este recinto como el segundo del instituto en llevar a cabo esta intervención a nivel nacional, tras la primera cirugía efectuada en el Hospital Regional de Monterrey en favor de un paciente de 89 años.
El director general del ISSSTE, Martí Batres, destacó el logro científico al calificar el procedimiento como una gran hazaña médica en una de las instituciones hospitalarias más reconocidas del país. La intervención fue requerida luego de que el organismo del paciente rechazara un marcapasos convencional implantado en 2017, situación que ponía en riesgo su vida. Ante este escenario, el equipo del servicio de electrofisiología, liderado por el doctor Juan Carlos Solís Gómez, recurrió a una sala de hemodinamia dotada con tecnología de última generación para instalar el aditamento directamente en el ventrículo derecho mediante un acceso por la vena femoral.
Por su parte, el jefe de la División de Cardiocirugía del hospital, Rogelio Robledo Nolasco, detalló las especificaciones técnicas del innovador dispositivo, el cual destaca por sus dimensiones menores a las de una moneda de 10 pesos y un peso de apenas 1.75 gramos.
Al integrar el electrodo dentro de su propia estructura, este mecanismo elimina la necesidad de colocar cables por debajo de la piel, lo que disminuye drásticamente el riesgo de infecciones y asegura una recuperación más ágil para el paciente.
El procedimiento contó con la capacitación y acompañamiento presencial del especialista argentino Carlos Adrián Perona, quien instruyó a los médicos mexicanos a través de simulaciones teóricas y prácticas.
La tecnología empleada posee más de una década de respaldo internacional, ha sido probada en más de 200 mil personas a nivel global y cuenta con una batería proyectada para 15 años de vida útil. Con este avance, el ISSSTE fortalece sus capacidades médicas e infraestructura para garantizar atenciones de vanguardia.