Política exterior y economía: los grandes retos de Andy Burnham como primer ministro de Reino Unido

El exalcalde de Mánchester asumió el poder con un "plan a diez años" enfocado en la estabilidad interna y condicionado por la redefinición de sus alianzas con la Unión Europea, Estados Unidos e Israel.

Andy Burnham, nuevo primer ministro de Reino Unido.
Andy Burnham, nuevo primer ministro de Reino Unido.AFP

Andy Burnham, de 56 años, se ha convertido oficialmente en el nuevo primer ministro laborista de Reino Unido tras reunirse con el rey Carlos III, quien le encargó de forma oficial la formación de un nuevo gobierno.

En su primera comparecencia pública a las puertas del número 10 de Downing Street —pronunciada sin notas y prescindiendo del tradicional atril—, Burnham prometió un "plan a diez años" destinado a enderezar el rumbo de la nación y asegurar que el país logre "recuperar su estabilidad".

La llegada de Burnham al poder se produce tras la dimisión, hace casi un mes (el 22 de junio), de su compañero de partido Keir Starmer, quien renunció a la jefatura de gobierno menos de dos años después de su victoria electoral del 4 de julio de 2024.

El desgaste de Starmer se aceleró debido al letargo de la economía, diversos escándalos y los pésimos resultados sufridos por el laborismo en las elecciones regionales y municipales de mayo.

Burnham, quien se desempeñó como alcalde del Gran Mánchester entre 2017 y 2026 logrando una gran popularidad, se alza ahora como el séptimo primer ministro británico en una década, respaldado internamente por la firma de 379 parlamentarios de los 403 con los que cuenta la formación en la Cámara de los Comunes.

El frente económico: reindustrialización y alivio inmediato

El primer gran reto de Burnham se concentra en el terreno doméstico, donde hereda una economía debilitada, elevados costos de endeudamiento para el gobierno y un gasto al alza en prestaciones sociales. Ante este escenario, el mandatario se comprometió a actuar "ahora para ofrecer a la gente un poco de alivio y ayudarle a hacer frente al coste de la vida".

A largo plazo, su estrategia de diez años incluye una reforma del sistema educativo, la reindustrialización, la construcción de viviendas sociales y la promesa explícita de "erradicar el fenómeno de las personas sin hogar".

Según detalló la vicelíder del Partido Laborista, Lucy Powell, la trayectoria de Burnham como alcalde, alejado del centro del poder de Londres, le permite comprender las "medidas más amplias y audaces" que se requieren para cumplir el programa de gobierno.

Para articular esta política económica, la gran incógnita de la nueva administración es quién sustituirá a Rachel Reeves al frente del Ministerio de Finanzas. El nombre más mencionado para asumir el cargo es Shabana Mahmood, hasta ahora ministra del Interior, perfil caracterizado por mantener una línea muy firme en control de inmigración. Asimismo, la prensa británica anticipa que Burnham podría reactivar la economía energética dando luz verde al desarrollo de nuevos yacimientos de petróleo y gas en el mar del Norte.

La gestión migratoria y el giro inicial

En paralelo a la economía, el control de las fronteras constituye un desafío político directo frente al ascenso en las encuestas del partido antiinmigración Reform UK, impulsado por la llegada de migrantes irregulares en pequeñas embarcaciones.

Como primera medida de impacto, el nuevo portavoz del gobierno informó el sábado por la noche la retirada del proyecto de documento nacional de identidad digital. Esta iniciativa, promovida originalmente por Starmer para combatir el empleo de indocumentados, fue descartada de inmediato por la gestión entrante.

Política exterior: el nuevo acercamiento a la Unión Europea

Aunque Andy Burnham es una figura poco conocida a nivel internacional, su agenda exterior demandará decisiones prontas respecto al bloque europeo. Burnham, quien hizo campaña contra el Brexit en 2016 y lo ha calificado abiertamente de "perjudicial", busca un estrechamiento de lazos con Bruselas tras el aplazamiento de la segunda cumbre bilateral que iba a celebrarse el 22 de julio.

"Quiero consolidar los avances logrados en las negociaciones entre Reino Unido y la UE y avanzar rápidamente aún más", escribió Burnham el 9 de julio en un artículo dedicado a la defensa y la diplomacia en The Times.

Entre los puntos clave de cooperación con la UE destacó la lucha contra la inmigración ilegal, el terrorismo y la desinformación impulsada por la inteligencia artificial. A pesar de haber afirmado a inicios de junio que espera que Reino Unido regrese algún día a la Unión Europea, el primer ministro mantuvo una postura prudente durante la campaña para evitar los ataques de Reform UK.

No propongo que Reino Unido vuelva a plantearse su reincorporación a la UE. Respeto la decisión tomada en el referéndum".

Continuidad absoluta en el apoyo a Ucrania

Donde no habrá fisuras ni cambios de rumbo es en la postura británica respecto a la guerra entre Rusia y Ucrania, una materia que reúne consenso absoluto en la política del país desde el mandato del conservador Boris Johnson en 2022.

Burnham ratificó su apoyo "al 100%" al presidente Volodimir Zelenski y aseguró en sus líneas de The Times que "el apoyo a Ucrania no disminuirá". Este posicionamiento reafirma que el compromiso con la OTAN y con la disuasión nuclear británica "seguirá siendo absoluto".

La compleja relación con Donald Trump

La diplomacia transatlántica obligará a Burnham a definir su postura frente al presidente estadounidense Donald Trump, con quien el gobierno laborista ha sostenido una relación con altibajos. Trump ha criticado con frecuencia al ejecutivo británico por su insuficiente gasto en defensa, por no respaldar de forma incondicional los ataques de Estados Unidos contra Irán y por la gestión del archipiélago de Chagos en el océano Índico, base militar de alta relevancia estratégica.

Durante la campaña, Burnham instó a los votantes británicos a evitar el camino "que conduce hacia una política oscura y dividida, como la que vemos en Estados Unidos", aunque sostiene que la relación con Washington es "esencial" en seguridad.

Por su parte, Trump manifestó recientemente conocer poco al nuevo primer ministro: "Creo que fue alcalde de una ciudad. He oído que es muy liberal. Eso probablemente significa que no abrirá el mar del Norte a la explotación petrolera".

Presión hacia Israel: el principal cambio diplomático

El distanciamiento más nítido de Burnham respecto a la línea de Keir Starmer se registrará en la postura ante el conflicto en Oriente Medio. El nuevo primer ministro defiende que Reino Unido debe "hacer más para ejercer presión sobre el gobierno israelí" ante la crisis en Gaza y en la Cisjordania ocupada.

En una entrevista concedida a The Guardian en julio, Burnham criticó la gestión previa de su partido afirmando que, tras los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023, el laborismo bajo el mando de Starmer "no estuvo a la altura" al no exigir de forma inmediata un alto el fuego.

Dicha postura provocó tensiones internas y desvió votos clave hacia el Partido Verde. Para corregir este rumbo, Burnham plantea ahora la necesidad de "estudiar nuevas sanciones" y adoptar "medidas para prohibir el comercio" con los asentamientos israelíes ubicados en Cisjordania.

mgid