Las protestas de Francia, España y México demuestran que los “gobiernos no han hecho su chamba”
La especialista Ana Gabriela Núñez analizó el fondo de las movilizaciones sociales en diferentes puntos de Europa, así como en nuestro país.

Las movilizaciones sociales en Francia, España, Italia, Bélgica, Albania, India, incluso las de México, demuestran cómo se ha fracturado el enlace entre gobiernos y gobernados, toda vez que las autoridades “no han hecho su chamba”, apuntó Ana Gabriela Núñez, académica de la Escuela de Gobierno y Transformación Pública del Tecnológico de Monterrey.
Aunque las protestas registradas en las últimas semanas en diferentes puntos del mundo podrían ser observadas como “aisladas”, apuntó la experta, podrían en realidad compartir el mismo trasfondo, “se está mostrando una fractura entre las expectativas sociales y la capacidad de las instituciones para procesarlas”.
Justo para eso las estudiamos, para tener este común denominador. Esto que estamos viendo en Europa no podemos entenderlo como aislado porque finalmente el hilo que cruza las manifestaciones de Guadalajara, la de los médicos, la de las madres buscadoras, las de Francia, las de vivienda en España, las del movimiento cucaracha en India; lo que estamos viendo hay que entenderlo como estallidos de inconformidad frente a problemas concretos. Es decir, el Estado no está resolviéndole a la población lo que tendría que estar haciendo. Si lo pusiéramos en términos muy sencillos: Estado y gobierno no están haciendo su chamba”
En entrevista con Pascal Beltrán del Río para la Primera Emisión de Imagen Radio, la especialista Ana Gabriela Núñez analizó el movimiento francés, mismo que inició con las exigencias de los estudiantes y trabajadores del sector educativo, frente a los recortes anunciados y previstos en su paquete presupuestario para el 2027.
De ahí hasta la fecha, se han sumado sindicatos de trabajadores y colectivos de otras áreas donde también se podrían recortar sus fondos.
Y es que, de acuerdo con la académica de la Escuela de Gobierno y Transformación Pública, ésta se trata de la exigencia de un nivel de vida que el gobierno del presidente Emmanuel Macron ya no puede solventar.
Francia tiene un estado de bienestar muy amplio. Los franceses siguen esperando de su Estado más educación, más salud, más pensiones, más transporte, más seguridad. Y el Estado francés está profundamente endeudado, una deuda que está proyectada para llegar a 121.7% por arriba del PIB. Eso nos dice que no les está alcanzando, pero también a las personas parece que poco o nada les importa este nivel de endeudamiento”
“Ha venido explotando, o sobreexplotando, un modelo que ya no le está dando”, apuntó la académica sobre el ejercicio de recursos de Francia.
Por un lado, los estudiantes dicen más escuelas, trabajadores que mejores salarios, mejores transportes, mejor salud. Y el ministro de Finanzas (Roland Lescure) sale a decir ‘tenemos que reducir el déficit’. Entonces, aquí es donde justamente entra todo el espectro político”.
Respecto a este modelo de Bienestar, Núñez apuntó que desde hace cinco décadas ya se había pronosticado que llegaría un punto de desgaste y de crisis ya que no se podía garantizar su sostenibilidad, “no es una caja de dinero infinita”.
Hoy, la realidad nos lo confirma. Se advertía de esta crisis de los modelos de bienestar, porque si bien el Estado es el actor preponderante para gestionar todas las necesidades sociales, para atenderlas, para crear política pública, no le alcanza solo. No es una caja de dinero infinita. Sí tienes que empezar a gestionar prioridades, atenciones y todo aquello que requiera una gran salvedad. Trata de no endeudarte, porque entonces se te va a voltear el problema”
En México, este es un panorama que se antoja cercano en la realidad y que se vería reflejado en el presupuesto público estimado para el siguiente año, “está comprometido y presionado”.
En ambas sociedades pedimos más salud, porque aquí también tenemos la protesta de los médicos; mejor educación, más aulas. La pregunta fundamental sería: ¿y de dónde vamos a sacar el dinero para atender eso? Cuando la gran mayoría del presupuesto se consume en tres cosas fundamentales: programas sociales, pensiones, y digamos todo lo que tiene que ver con Pemex. El presupuesto está comprometido con eso. Si quisiéramos mejor salud, ¿de dónde vamos a sacar para mejor salud?”
A este escenario, apuntó Ana Gabriela Núñez, se deben sumar otros temas de descontento social como las denuncias de corrupción entre diferentes niveles de gobierno.