¿Quién es Rubén Rocha Moya? El gobernador de Sinaloa bajo sospecha
De ser considerado un académico de izquierda y reformador universitario a encarar investigaciones de EU por sus presuntos vínculos con el crimen organizado, Rubén Rocha Moya enfrenta la mayor crisis política de su carrera

A Rubén Rocha Moya le llegó el día. Tuvo que ser una acusación formal del gobierno de Estados Unidos la que pusiera en la agenda pública nacional las sospechas que siempre hubo contra el gobernador de Sinaloa y sus presuntos nexos con el narcotráfico.
A la crisis de gobernabilidad que ya enfrentaba por la violencia en Sinaloa, originada por la ruptura interna del Cártel del Pacífico tras la captura de Ismael "El Mayo" Zambada, el mandatario y otros nueve personajes relacionados con él aparecieron en expedientes judiciales que pueden derivar en solicitudes de extradición.
Rocha Moya representa una de las trayectorias más paradójicas de la política mexicana reciente. Nacido en Badiraguato, municipio sinaloense estigmatizado por ser la cuna de los liderazgos más visibles del tráfico de drogas, construyó durante décadas una imagen alejada de la narcocultura: la de un intelectual de izquierda y reformador universitario.
De la Rectoría al Senado
Su ascenso en la política no fue repentino. Como exrector de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), que dirigió de 1993 a 1997, Rocha consolidó una base de poder basada en el control institucional y el prestigio académico.
Ocupó diversos cargos administrativos en el ISSSTE y, tras años de orbitar el poder estatal en cargos de asesor —incluyendo uno con el priista Quirino Ordaz—, su alianza en 2018 con el proyecto de la Cuarta Transformación lo catapultó, primero, al Senado de la República y luego, en 2021, a la gubernatura de Sinaloa. Ahí prometió una "limpia" institucional que hoy se ve empañada por la realidad del terreno.
Desde su campaña en 2021, diversos reportes periodísticos mencionaban que operadores del Cártel de Sinaloa habrían intervenido en las elecciones para favorecer a Morena, mediante el secuestro de operadores políticos de la oposición el día de la jornada electoral. Rocha siempre negó estas versiones.
La captura de "El Mayo"
El punto de quiebre en su biografía ocurrió el 25 de julio de 2024. Lo que comenzó como un operativo histórico de Estados Unidos para capturar a Ismael "El Mayo" Zambada, terminó convirtiéndose en un expediente criminal que apunta directamente al despacho del gobernador.
Ya detenido, el cofundador del Cártel de Sinaloa afirmó, mediante una misiva pública, que fue emboscado mientras acudía a una reunión política convocada por el propio Rocha Moya. Aunque el mandatario intentó deslindarse alegando un viaje familiar a California ese mismo día, la falta de transparencia en sus bitácoras y la coincidencia del asesinato de su rival político, Héctor Melesio Cuén, en la misma jornada, fracturaron su credibilidad de forma irreversible.
A pesar de esto, en reiteradas ocasiones, Morena y sus liderazgos expresaron en público su respaldo total a Rocha. Por ejemplo, los gobernadores emanados del partido y sus dirigentes rechazaron en un comunicado “las mentiras y la estigmatización” de las que Rocha había sido víctima.
El montaje Cuén
El asesinato de Héctor Melesio Cuén, ocurrido el mismo día de la captura de "El Mayo", se convirtió en la prueba de fuego que la justicia sinaloense no logró superar. Inicialmente, la Fiscalía General del Estado (FGE) intentó imponer la narrativa de que Cuén había sido víctima de un intento de robo de vehículo en una gasolinera a las afueras de Culiacán.
Sin embargo, este relato se desmoronó ante la evidencia técnica y la presión de la Fiscalía General de la República (FGR), que desmintió la versión local al revelar que el video de la gasolinera presentado por la Fiscalía estatal estaba editado o no correspondía a la realidad de los hechos. Las lesiones de bala no coincidían con los disparos del video, y los testimonios desmentían la hipótesis del asalto.
Las investigaciones federales terminaron por dar sustento a la carta enviada por Zambada, sugiriendo que Cuén fue asesinado en el mismo inmueble donde el capo fue secuestrado, implicando que la escena del crimen fue alterada deliberadamente por autoridades estatales. Ante el señalamiento directo por negligencia y ocultamiento de información, la entonces fiscal Sara Bruna Quiñónez se vio obligada a renunciar.
El asedio judicial de EU y el deslinde de Claudia Sheinbaum
A diferencia de otros mandatarios que enfrentan críticas locales, el cerco sobre Rocha es internacional. Reportes de agencias estadounidenses dejaron de verlo como un mediador para señalarlo como un facilitador operativo de la facción de Los Chapitos.
Bajo su gestión, Sinaloa vivió periodos de parálisis total debido a las pugnas internas del cártel, lo que generó la percepción de un gobierno incapaz de contener la violencia. El desenlace político de Rubén Rocha Moya se aceleró tras solicitar licencia a su cargo:
- El retorno de 34 horas: Tras 112 días de ausencia, Rocha intentó reasumir la gubernatura. Ante las severas críticas públicas, volvió a solicitar licencia indefinida aprobada por el Congreso de Sinaloa.
- La postura de Claudia Sheinbaum: La presidenta Claudia Sheinbaum calificó la decisión de Rocha como “imprudente” y “no pertinente”, confirmando que la FGR mantiene abiertas las investigaciones contra las diez personas señaladas por Estados Unidos.
- Gubernatura interina: El Ejecutivo federal dio por concluida la etapa de Rocha al exhortar al Congreso estatal a nombrar un gobernador interino para concluir el mandato constitucional en 2027, respaldando la estabilidad de la entidad con el despliegue de 15 mil elementos de las Fuerzas Armadas y la Guardia Nacional.