Bajo la sombra de su padre, Keiko Fujimori busca la presidencia de Perú por cuarta vez
El persistente rechazo del "Antikeiko", la candidata derechista se enfrenta este domingo al legislador Roberto Sánchez en unas elecciones cruciales para el futuro político de Perú.

Keiko Fujimori, la derechista hija del ex presidente de Perú, Alberto Fujimori, intentará por cuarta vez ganar la presidencia de Perú, mientras que el país durante la última década busca salir de una crisis política.
Fujimori ha perdido las elecciones en 2021, 2016 y 2011; ahora en las elecciones de este año quedó primera con el 17.18% de los votos. Este domingo se definirá la elección entre la candidata y Roberto Sánchez, legislador de izquierda apoyado por el ex presidente Pedro Castillo, quien se encuentra preso. Además, el conteo de las elecciones se vio marcado por retrasos debido a fallos logísticos y acusaciones por fraude.
“Antikeiko”
El mayor obstáculo para Keiko Fujimori es la desaprobación de los ciudadanos peruanos. Un sondeo de Ipsos durante mayo reveló que un 40% definitivamente no votaría por ella, frente a un 59% que opinaba así antes de la primera vuelta. Incluso, izquierdistas y grupos civiles marcharon en la capital de Perú, Lima, en rechazó a la política, denunciando corrupción y abuso a los derechos humanos con muñecos de roedores y letreros que decían: “Keiko No Va”.
Parte de este rechazo se debe a su padre Alberto Fujimori, quien después de su fallecimiento en 2024 aún divide al país en quienes lo consideran que logró derrotar a los maoístas de Sendero Luminoso y sentar bases para un auge económico; pero también están aquellos que lo incriminan de violaciones a los derechos humanos, situación que puso tras las rejas al ya fallecido ex presidente peruano.
Ante los señalamientos, la candidata defiende de ser víctima de una “guerra sucia”, sin embargo, sus detractores la acusan de desestabilizar al país con juicios políticos para la destitución y renuncia de hasta 8 presidentes. Asimismo, sus aliados afirman que tiene un enfoque sobre la política que difiere al de su padre y que ella cuenta con apoyo estable.
Postura política y polémicas de Keiko Fujimori
La candidata a la presidencia estudió administración de empresas en la Universidad de Nueva York y Boston e incursionó en la política en el 2006. Se presentó como una política de “mano dura” que pretende restaurar el orden y la estabilidad, mientras que Perú actualmente lidia con el aumento de los homicidios y extorsiones, lo que preocupa a la mayoría de los ciudadanos votantes.
Trabajaremos con las entidades financieras y las plataformas de pago para identificar, rastrear, bloquear el dinero de las extorsiones", dijo Fujimori tras anunciar que militares y policías combatirán el crimen y que expulsará a los migrantes ilegales que cometan delitos.
Partidarios de confianza de la política de 51 años afirman que ella ha cambiado la apuesta por la “institucionalidad” y no por la autoridad como la acusan sus opositores.
Perú enfrenta un momento crítico y tenemos dos opciones, o hacemos algo ahora para arreglar nuestro país o repetimos la receta que ya fracasó en el 2021", dijo Fujimori en relación con el gobierno del expresidente Castillo.
Por otra parte, la candidata ha estado bajo prisión preventiva dos veces entre 2018 y 2020, supuestamente por recibir fondos irregulares de la brasileña Odebrecht. El Tribunal Constitucional descartó el caso por el delito de lavado de activos alegando vicios procesales.
Hay una nueva Keiko, que ha estado injustamente presa", dijo Luis Galarreta, su compañero en la fórmula presidencial.
Del mismo modo, el ex presidente del Congreso de la República del Perú, Luis Galarreta, afirmó que Keiko no guarda ningún rencor por haber estado presa y que aprendió a ser más sensible y acercarse a su familia.