Especialista en el sector energético señala falta de inversión estructural en la CFE
El sector eléctrico mexicano enfrenta episodios de apagones en diversas regiones. Gonzalo Monroy, experto en el sector energético, analiza en entrevista el impacto de la falta de inversión estructural en las redes de transmisión y distribución operadas bajo la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

El origen de las interrupciones en el suministro eléctrico en México responde a un desfase estructural entre el crecimiento de la demanda de energía y el estancamiento de la infraestructura física del Estado. Las fallas recurrentes en el servicio no se limitan a un problema de disponibilidad de plantas generadoras, sino a la incapacidad técnica de las redes de alta y baja tensión para transportar el flujo eléctrico de manera continua hacia los centros de consumo urbano e industrial.
Gonzalo Monroy, experto en el sector energético, analiza en entrevista la crisis del sistema eléctrico mexicano, desmitificando las afirmaciones de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) sobre si los incidentes reportados en varios estados del país son simples cortes programados o apagones estructurales.
Hay muchas razones por las que puede fallar: desde una planta eléctrica, que sería un problema de generación; que no haya suficiente transmisión para llevar la electricidad a tu casa, o en la distribución, que es lo más común cuando se vuela un transformador. Los dos monopolios de la CFE, la transmisión y la distribución, son prácticamente los mismos que teníamos en 2019, pero con una demanda de 2026", detalló el analista.
La transmisión eléctrica consiste en las líneas de alta tensión encargadas de mover grandes volúmenes de energía desde los centros de producción hacia las subestaciones regionales. Por su parte, la distribución opera el cableado local y los transformadores de barrio que reducen el voltaje para la entrega final en hogares y comercios, siendo este último eslabón el más vulnerable por obsolescencia técnica.
El rezago en la ampliación de las líneas de transmisión funciona como un freno técnico para el establecimiento de nuevos complejos fabriles y de manufactura avanzada. Los proyectos de inversión que buscan asentarse en el país requieren la garantía de un crecimiento programado en el abasto de energía, una condición que la red actual no puede asegurar en las zonas de alta demanda.
La insuficiencia en la capacidad de transporte eléctrico ha provocado el desvío de proyectos corporativos hacia mercados alternos de la región de Centroamérica que cuentan con redes de distribución más flexibles, lo que limita el aprovechamiento de las tendencias globales de relocalización industrial (nearshoring).