Marilyn Monroe: Los padecimientos que impactaron su salud mental
Marilyn Monroe enfrentó una compleja historia de salud mental marcada por trastornos que impactaron su vida y su carrera.

Marilyn Monroe es recordada como uno de los mayores íconos de la historia del cine. Su imagen continúa representando glamour, belleza y éxito, pero detrás de los reflectores existía una mujer que enfrentó una vida marcada por el abandono, los traumas infantiles, las adicciones y diversos problemas de salud mental que influyeron tanto en su vida personal como en su carrera.
La difícil infancia que marcó la salud mental de Marilyn Monroe
Nacida como Norma Jean Mortenson el 1 de junio de 1926 en Los Ángeles, la actriz vivió una infancia muy diferente a la que muchos imaginan. Su madre, Gladys Baker, padecía trastornos psiquiátricos que le impidieron hacerse cargo de ella de forma estable, por lo que pasó gran parte de su niñez entre familias de acogida, orfanatos e instituciones.

Durante esos años también sufrió episodios de abuso y abandono que dejaron profundas secuelas emocionales. Especialistas consideran que esas experiencias tempranas marcaron el desarrollo de su personalidad y su forma de relacionarse con los demás.
La falta de un entorno seguro durante la infancia suele asociarse con dificultades para construir vínculos afectivos estables y una autoestima frágil, factores que estuvieron presentes durante toda la vida de Monroe.
¿Qué enfermedad mental padecía Marilyn Monroe?
Con el paso del tiempo, Norma Jean se transformó en Marilyn Monroe y alcanzó una fama sin precedentes durante las décadas de 1950 y 1960. Películas como Los caballeros las prefieren rubias, La comezón del séptimo año y Una Eva y dos Adanes la consolidaron como una de las mayores estrellas de Hollywood.

Sin embargo, el éxito profesional nunca logró aliviar el profundo sufrimiento emocional que cargaba desde niña. A lo largo de los años, numerosos investigadores, biógrafos y especialistas han intentado comprender qué trastornos padecía realmente la actriz.
Aunque establecer un diagnóstico definitivo décadas después de su muerte resulta imposible, varios estudios y publicaciones coinciden en que presentaba síntomas compatibles con un trastorno límite de la personalidad (TLP).
Además, la historiadora Lois Banner, autora del libro Marilyn: The Passion and the Paradox, señaló que Monroe también habría recibido un diagnóstico de trastorno bipolar, además de padecer insomnio severo y pesadillas recurrentes. A esto se sumaban episodios de ansiedad, depresión y un uso constante de fármacos para dormir o reducir el estrés.
¿Qué es el trastorno límite de la personalidad?
Esta condición se caracteriza por una marcada inestabilidad emocional, miedo intenso al abandono, relaciones personales conflictivas, impulsividad, alteraciones en la percepción de la propia identidad y conductas autodestructivas.

Diversos expertos consideran que Monroe manifestaba varios de estos rasgos, incluyendo una profunda sensación de vacío, cambios emocionales bruscos y una constante necesidad de afecto y validación.
La periodista científica Claudia Kalb, en una investigación publicada en 2016, sostuvo que la actriz reunía múltiples características propias del trastorno límite de la personalidad, entre ellas relaciones sentimentales intensas pero inestables, impulsividad y problemas relacionados con el consumo de medicamentos.
Así fue la lucha de Marilyn Monroe contra sus problemas de salud mental
Su salud mental llegó a deteriorarse al punto de requerir atención psiquiátrica. En una etapa de su vida ingresó a la clínica Payne Whitney de Nueva York buscando ayuda profesional.
Posteriormente relató que aquella experiencia fue especialmente traumática, ya que aseguró haber permanecido aislada en una habitación acolchada y sentirse tratada como una paciente extremadamente grave.

En cartas escritas después de esa hospitalización describió la sensación de haber estado encerrada como si hubiera cometido un delito, una vivencia que, según explicó, empeoró aún más su estado emocional.
Los especialistas actuales subrayan que muchas de las dificultades que experimentó Monroe deben analizarse dentro del contexto de la época. En las décadas de los cincuenta y sesenta existían menos herramientas para comprender los trastornos mentales y los tratamientos disponibles distaban mucho de los estándares actuales.
Por ello, diversos diagnósticos atribuidos a la actriz continúan siendo objeto de debate entre historiadores y profesionales de la salud.
¿Cómo la fama afectó la estabilidad emocional de Marilyn Monroe?
Además de sus problemas psicológicos, Marilyn enfrentó una enorme presión derivada de la fama. La industria cinematográfica promovió una imagen de mujer sensual y perfecta que contrastaba con la vulnerabilidad que experimentaba en su vida privada.
Amigos cercanos y su tercer esposo, el dramaturgo Arthur Miller, la describieron como una mujer inteligente, sensible y generosa, pero también profundamente insegura y temerosa de ser abandonada o utilizada por quienes la rodeaban.

En sus últimos años, el deterioro físico y emocional fue cada vez más evidente. Las ausencias en los rodajes, el agotamiento, el consumo de medicamentos y las dificultades para mantener estabilidad en su vida personal afectaron su carrera.
El 5 de agosto de 1962, Marilyn Monroe murió a los 36 años por una sobredosis de barbitúricos. Su fallecimiento continúa siendo uno de los episodios más recordados de la historia de Hollywood y ha dado lugar a múltiples teorías, aunque oficialmente se atribuyó a una sobredosis de medicamentos.
Más de seis décadas después, su historia también sirve para visibilizar la importancia de la salud mental y recordar que el éxito, la fama o la belleza no protegen a las personas del sufrimiento psicológico.