Canasta alimentaria sigue presionando a los mexicanos; acumula 15 meses al alza
La canasta alimentaria subió 6.9% en zonas urbanas y 6.3% en rurales en mayo, superando la inflación general por 15 meses seguidos.

El precio de la canasta alimentaria continúa presionando a los hogares mexicanos. El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) reveló que, durante mayo, el valor de esta canasta tuvo un incremento de 6.9% anual en zonas urbanas y 6.3% en zonas rurales, superior al 3.9% que registró la inflación general en dicho mes.
Así, la llamada inflación para los más pobres del país fue 3.0 puntos porcentuales superior en las ciudades a la inflación general y 3.3 puntos porcentuales por arriba en zonas rurales.
Se trata entonces de 15 meses consecutivos en el que el alza de la canasta alimentaria supera al indicador general de inflación.
En términos monetarios, para mayo de 2026, una persona en el ámbito urbano requirió de dos mil 597.37 en el mes para cubrir el costo mínino de los bienes básicos indispensables para no morir de hambre, en tanto que en zonas rurales dicho valor se ubicó en mil 960.23 pesos.

En lo que se refiere a los productos que más presionaron al alza el valor de la canasta alimentaria, tanto en las zonas urbanas como en las rurales, fueron el jitomate, el consumo de alimentos y bebidas fuera del hogar, y la papa.
En las ciudades, el jitomate tuvo un incremento promedio de 99.2% y una incidencia en el alza de la canasta alimentaria de 34.7%. Los alimentos y bebidas consumidos fuera del hogar, si bien se incrementaron sólo 6.6%, contribuyeron con 28.9% del aumento total de la cesta alimentaria. En tanto que la papa registró un aumento de 57.3%, con una incidencia de 13.3 por ciento.
Al valor de la canasta alimentaria el Inegi la denomina la línea de pobreza extrema por ingresos, ya que una persona es considerada pobre extremo en términos monetarios si su ingreso personal mensual es insuficiente para cubrir los bienes contenidos en dicha canasta.
LA POBREZA POR INGRESOS
Cuando a la canasta alimentaria se le agregan bienes y servicios de la canasta no alimentaria, tales como transporte, educación, cuidados personales, entre otros, se obtiene la línea de pobreza por ingresos.

Durante mayo de este año, el valor total de esta canasta aumentó 5.1% anual tanto para el ámbito rural como para el urbano.
En esta medición, el ingreso necesario para no ser considerado en situación de pobreza por ingresos ascendió a cuatro mil 929.96 pesos mensuales por persona en zonas urbanas y a tres mil 554.28 pesos en zonas rurales.
El incremento de 5.1% en esta cesta se sitúa 1.2 puntos porcentuales por encima de la inflación general de 3.9%.
Cabe destacar que desde julio de 2025, el Inegi realiza estas actualizaciones bajo los criterios metodológicos que utilizaba el extinto Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), y sirven como referente oficial para medir la pobreza multidimensional en el país, subrayando la persistente brecha entre el costo de la vida básica y el índice inflacionario general.