Guardan las tijeras: Fed mantiene tasas en el rango de 3.50 al 3.75%
La Reserva Federal de Estados Unidos decidió mantener sin cambios las tasas de interés para la decisión de julio del 2026

La Reserva Federal guardó las tijeras y mantuvo las tasas de interés en el rango de 3.50 al 3.75%, en su decisión de julio del 2026.
Esta decisión, reaviva las dudas sobre cómo cumplirá el presidente de la Fed, Kevin Warsh, su compromiso de reducir la inflación.
La decisión de mantener las tasas, tuvo en contra tres votos de los 12 miembros del Comité Federal de Mercado Abierto. Además, consideraron que era adecuado un aumento de un cuarto de punto porcentual.
Los tres miembros, que son los presidentes de los bancos regionales de la Fed de Cleveland, Dallas y Mineápolis, ya habían demostrado su desacuerdo en la última reunión de Jerome Powell como presidente a finales de abril. En aquel momento, estaban a favor de eliminar la promesa implícita de tasas más bajas.
Warsh ha dicho que "ninguna tolerancia" con una inflación que lleva más de cinco años arriba de la meta del 2% de la Fed. Hasta junio, la inflación se estaba acelerando, por la guerra entre Estados Unidos e Irán, y por la inversión en centros de datos y otros gastos relacionados con la inteligencia artificial, que impulsó la demanda.
“La inflación se mantiene elevada en relación con el objetivo del 2 por ciento del Comité, lo que refleja en parte choques de oferta que han impulsado aumentos de precios en ciertos sectores, incluido el de la energía”, se lee en el comunicado de la Fed.

En el documento, repitió palabra por palabra toda la evaluación de la economía contenida en la declaración del 17 de junio.
De acuerdo con la Reserva Federal (Fed), la actividad económica "se está expandiendo a un ritmo sólido", y al igual que en junio, destacó la creación de empleo, que "ha seguido el ritmo del crecimiento de la población activa, y la tasa de desempleo apenas ha variado".
Al mantener la tasa dentro del rango en el que se está desde diciembre, los funcionarios de la Fed están asumiendo la idea de que los actuales costes de financiación están generando suficiente fricción en la economía como para reducir cualquier tipo de inflación que, a diferencia del efecto de los aranceles sobre los precios de los bienes, no se espera que desaparezca por sí sola.
Warsh se ha pronunciado poco sobre la combinación de riesgos y nada sobre las perspectivas de la tasa de interés oficial, aunque ha expresado su expectativa de que el aumento de la productividad, impulsado por la IA, permita a la economía crecer más rápido sin que ello suponga un repunte de la inflación.
