¿Qué son los gusanos informáticos y por qué la IA los vuelve más difíciles de detener?
Te explicamos qué son los gusanos informáticos y cómo la IA podría facilitar su propagación entre dispositivos conectados a internet.

Anthropic alertó que los gusanos informáticos impulsados por inteligencia artificial podrían extenderse pronto a través de dispositivos conectados a internet. Pero ¿qué son y por qué la IA dificulta detenerlos?
Un gusano informático es un tipo de software malicioso que puede propagarse de manera autónoma entre dispositivos, sin que sea necesario que un usuario lo ejecute manualmente en cada equipo.
Su capacidad para extenderse representa un riesgo para las redes, los sistemas empresariales y los aparatos que forman parte del llamado Internet de las Cosas (IoT, por sus siglas en inglés).
Nicolas Papernot, profesor asociado de ingeniería eléctrica e informática en la Universidad de Toronto, encabezó en junio pasado un equipo que desarrolló un prototipo de malware impulsado por IA mediante modelos de inteligencia artificial de libre acceso.

El investigador, quien también firmó una carta abierta con recomendaciones dirigidas a responsables políticos, explicó a la agencia AFP cómo la inteligencia artificial puede facilitar estos ataques y dificultar las medidas para contenerlos.
¿Cómo puede la IA facilitar los ataques informáticos?
Papernot explicó que muchos dispositivos del Internet de las Cosas (IoT, por sus siglas en inglés) tienen sistemas de ciberseguridad deficientes, lo que facilita que actores malintencionados los comprometan.
Anteriormente, los gusanos informáticos aprovechaban un conjunto de vulnerabilidades. Cuando estas se corregían, era posible impedir que el programa continuara propagándose a los dispositivos actualizados.
Con la inteligencia artificial, un atacante puede desarrollar un gusano que adapte su estrategia a las características de cada dispositivo. Esto dificulta detener su propagación, debido a que los equipos pueden presentar distintas vulnerabilidades.

El investigador señaló que las fallas no siempre se encuentran en el software. También pueden originarse por errores de configuración, como utilizar la misma contraseña en varios servicios o configurar incorrectamente una base de datos.
De acuerdo con Papernot, el malware impulsado por IA acelera la explotación de estas vulnerabilidades y permite ampliar la escala de los ataques.
El especialista también explicó que dispositivos que antes podían pasar inadvertidos para los atacantes, como una computadora portátil que se utiliza ocasionalmente y no está actualizada, pueden convertirse en objetivos para acceder a otros sistemas.
La autonomía de los agentes de inteligencia artificial permite que, después de ser activados por una persona, puedan replicarse, como mostró el equipo de investigación encabezado por Papernot. El investigador precisó que el lanzamiento inicial del agente sigue dependiendo de un humano.

¿Qué medidas propone para reducir los riesgos?
Papernot afirmó que no es posible reducir el riesgo a cero. Aunque existen soluciones para corregir vulnerabilidades, los usuarios no siempre actualizan sus dispositivos ni aplican los parches de seguridad a tiempo.
El investigador planteó tres medidas para atender los riesgos en el corto plazo.
La primera consiste en modificar las prácticas de desarrollo y prueba para mantener inicialmente los modelos de inteligencia artificial desconectados de internet. La medida busca comprender mejor su comportamiento antes de exponerlos a infraestructura crítica conectada a la red.
La segunda propuesta es crear un organismo internacional que establezca estándares para el entrenamiento y la contención de los modelos de IA. Según Papernot, ambos aspectos son necesarios para desarrollar modelos más seguros.
La tercera medida consiste en hacer obligatorios los reportes de incidentes de seguridad relacionados con estas tecnologías.
Con información de AFP.