Guerra comercial entre EU y Canadá: ¿quién gana y quién pierde?
Trump eleva al 50% los aranceles a productos de Canadá y Mark Carney responde con nuevas tarifas a bienes de EU. ¿Quién gana y quién pierde?

La guerra comercial entre Estados Unidos y Canadá escaló después de que el presidente Donald Trump anunció que los aranceles a productos canadienses, principalmente del sector automotriz, subirán al 50%. En respuesta, el gobierno de Mark Carney impuso tarifas a productos de EU por un valor de 19 mil 949 mdd. Pero ¿quién gana y quién pierde?
Los aranceles llegaron después del fracaso de las negociaciones comerciales entre ambos países y provocó un nuevo intercambio de declaraciones entre Washington y Ottawa sobre cuál de las dos economías tiene mayor dependencia de la otra.
Sin embargo, los datos del comercio bilateral muestran una relación de interdependencia, particularmente en sectores como energía, automóviles, manufacturas y alimentos.
Canadá se beneficia del comercio con Estados Unidos
Los datos del Observatorio de Complejidad Económica (OEC) muestran que durante junio de 2026 Estados Unidos exportó a Canadá 30 mil 700 millones de dólares, mientras que importó 37 mil 200 millones de dólares.
La diferencia dejó un déficit comercial de 6 mil 520 millones de dólares para Estados Unidos.
Aunque las exportaciones estadounidenses hacia Canadá aumentaron mil 850 millones de dólares, un crecimiento de 6.41%, las importaciones avanzaron 25.5%, cerca de 7 mil millones de dólares.
El comportamiento muestra que durante ese mes las compras estadounidenses de productos canadienses crecieron con mayor fuerza que las ventas de Estados Unidos hacia su vecino del norte.

Entre las principales exportaciones estadounidenses hacia Canadá estuvieron el petróleo refinado, con mil 680 millones de dólares; los camiones de reparto y carga, con mil 630 millones, y las partes y accesorios para vehículos, con mil 520 millones de dólares.
En sentido contrario, Estados Unidos compró a Canadá principalmente petróleo crudo, por 9 mil 810 millones de dólares; automóviles, por 2 mil 320 millones, y mercancías reimportadas y productos retornados, por mil 420 millones de dólares.
El petróleo canadiense es clave para Estados Unidos
La energía explica buena parte de la diferencia comercial.
Durante junio, las importaciones estadounidenses de petróleo crudo canadiense aumentaron 3 mil 410 millones de dólares, equivalente a un crecimiento anual de 53.2%.
También aumentaron las compras de petróleo refinado en 436 millones de dólares y las de automóviles en 431 millones.
Estos datos muestran uno de los principales puntos de interdependencia entre ambas economías. Mientras Canadá tiene una fuerte dependencia del mercado estadounidense para colocar sus productos, Estados Unidos depende de Canadá para obtener una parte importante de los insumos energéticos que necesita.
Por ello, los aranceles no sólo representan una presión para las empresas canadienses. También pueden traducirse en mayores costos para industrias y consumidores estadounidenses que dependen de esos productos.

Canadá depende más del mercado estadounidense
La principal vulnerabilidad de Canadá está en el destino de sus exportaciones.
Alrededor del 70% de las ventas de productos canadienses al exterior tienen como destino Estados Unidos, lo que hace de ese país su principal mercado.
Esta concentración comercial hace que una escalada de aranceles represente un riesgo importante para la economía canadiense.
El gobierno de Mark Carney ha planteado fortalecer las relaciones comerciales con otros mercados, particularmente en Asia y la Unión Europea, para reducir esa dependencia.
Sin embargo, la relación comercial con Estados Unidos sigue siendo fundamental para Canadá.
Del lado estadounidense, Canadá es el segundo socio comercial en bienes, sólo detrás de México. Además de energía, ambos países mantienen vínculos estrechos en la industria automotriz, manufacturas y otros sectores estratégicos.
Esto significa que la dependencia no opera en una sola dirección.

Aranceles entre EU y Canadá: ¿quién gana y quién pierde?
Los nuevos aranceles estadounidenses afectan productos canadienses valuados en alrededor de 20 mil millones de dólares, equivalentes a aproximadamente 5.5% de las exportaciones totales de Canadá.
Como respuesta, Mark Carney anunció que Canadá impondrá aranceles de represalia a productos estadounidenses a partir del 8 de septiembre.
El gobierno canadiense rechazó las condiciones planteadas por Washington y señaló que continuará buscando alternativas para diversificar sus relaciones comerciales.
Donald Trump, por su parte, insistió en que Estados Unidos no necesita a Canadá.
No obstante, las cifras del comercio bilateral muestran que una ruptura comercial tendría costos para ambos países.
Canadá enfrenta una mayor exposición porque depende ampliamente del mercado estadounidense para vender sus productos. Estados Unidos, en cambio, tiene una economía más diversificada, pero depende de Canadá para abastecer sectores como el energético y el automotriz.
La disputa, por tanto, no se reduce a quién vende más o quién compra más. Los datos muestran que ambas economías están conectadas por cadenas comerciales que hacen que las decisiones de un país tengan efectos directos sobre el otro.