La IA impulsa exportaciones de México a EU; suma presión a la revisión del T-MEC
La IA impulsa exportaciones mexicanas de tecnología avanzada mientras EU busca reducir su dependencia comercial.

El crecimiento de la inteligencia artificial en Estados Unidos impulsó las exportaciones mexicanas de tecnología avanzada, en un momento en que Washington busca reducir su dependencia comercial de sus socios del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, busca modificar el T-MEC para reducir el déficit que mantiene con México y Canadá.
Sin embargo, el crecimiento de las exportaciones mexicanas de equipos tecnológicos está ampliando ese superávit, lo que podría añadir tensión a las conversaciones que comenzaron este martes en la Ciudad de México.
¿Cuánto crecieron las exportaciones de tecnología?
Entre enero y abril de 2026, México exportó a Estados Unidos más de 50 mil millones de dólares en equipos de cómputo, casi tres veces más que en el mismo periodo del año anterior, de acuerdo con cálculos realizados con cifras oficiales.
En contraste, las importaciones mexicanas de este tipo de productos sumaron apenas 2 mil 230 millones de dólares, reflejando el fuerte superávit comercial del sector.

Con este desempeño, la tecnología avanzada representa ya más del 30% de las exportaciones mexicanas hacia Estados Unidos, superando incluso a la industria automotriz, que durante años fue el principal motor del comercio bilateral y que recientemente ha resentido el impacto de los aranceles impulsados por la administración estadounidense.
Diego Flores, responsable de Industrias Electrónicas y Digitales de la Secretaría de Economía, explicó que este crecimiento responde principalmente al aumento de la demanda de infraestructura vinculada con la inteligencia artificial.
La IA impulsa nuevas inversiones
Uno de los productos con mayor demanda son los bastidores o estructuras donde se instalan las tarjetas de procesamiento utilizadas en sistemas de inteligencia artificial, piezas fundamentales para los centros de datos que se expanden rápidamente en estados como Texas y Arizona.
El principal polo de producción se encuentra en Jalisco, considerado desde hace años el "Silicon Valley mexicano" por la concentración de empresas tecnológicas, fabricantes electrónicos y proveedores especializados.
Entre las compañías con mayor presencia destaca Foxconn, empresa taiwanesa que ensambla estos equipos en México y mantiene una alianza estratégica con Nvidia, líder mundial en el diseño de procesadores para inteligencia artificial.

En marzo pasado, Foxconn anunció inversiones por 137 millones de dólares en dos subsidiarias mexicanas y estimó que su producción relacionada con IA podría duplicarse durante este año.
Su director ejecutivo, Michael Chiang, adelantó además que la compañía incrementará cerca de 30% sus inversiones respecto a 2025 para ampliar su capacidad de fabricación destinada a este mercado.
Otra empresa beneficiada por el crecimiento es Flextronics, que, de acuerdo con la Secretaría de Economía, incluso ha utilizado áreas de estacionamiento para instalar líneas adicionales de producción ante el aumento de pedidos.
El crecimiento coincide con la revisión del T-MEC
Aunque el sector tecnológico no forma parte de la agenda oficial de la actual ronda de negociaciones del T-MEC, su rápido crecimiento aparece como un nuevo elemento dentro de la relación comercial entre ambos países.
La administración de Donald Trump ya adelantó que no extenderá automáticamente la vigencia del tratado por otros 16 años y pretende establecer revisiones anuales, además de reforzar su estrategia para que una mayor parte de la manufactura regrese a territorio estadounidense.

Al mismo tiempo, Estados Unidos continúa dependiendo de las importaciones provenientes de México para abastecer la creciente industria de inteligencia artificial, lo que genera una contradicción entre sus objetivos comerciales y tecnológicos
Especialistas consideran que la expansión de esta industria también podría convertirla en un objetivo de futuras medidas comerciales.
William Jackson, economista de Capital Economics, señaló que el gobierno estadounidense deberá equilibrar dos prioridades: mantener el liderazgo mundial en inteligencia artificial y, al mismo tiempo, sostener su política de protección a la industria nacional.
El analista advirtió que imponer aranceles a estos productos podría afectar directamente el desarrollo de la infraestructura tecnológica que Estados Unidos necesita para competir en la carrera global de la IA.
No obstante, también señaló que Washington podría poner mayor atención a esta industria debido a que buena parte de los componentes utilizados por las plantas instaladas en México provienen de China y Taiwán, dos países que se encuentran en el centro de la estrategia comercial y tecnológica de la Casa Blanca.
Con información de AFP.